Augas de Galicia ha sacado a concurso los trabajos para restaurar la margen izquierda del río Mero en Ponte Peiraio y construir un muro. El tramo de la senda peatonal y ciclista, que une Peiraio y Celas, sufrió en diciembre de 2019 la caída de la protección y parte de la valla que separaba el sendero del cauce fluvial tras fuertes temporales.

Los trabajos salen a contratación por 207.723 euros (IVA incluido) y con un plazo de ejecución de seis meses. El plazo de presentación de ofertas está abierto hasta el día 28 de este mes. La obra prevé la restauración de la senda y construcción de un muro “para proteger el talud y reponer la senda fluvial, ya que, además, la situación actual implica, previsiblemente, el avance de la erosión del material del terreno del margen, con riesgo de colapso, así como de un muro de cierre existente en la parcela privada con vivienda, contiguo a la senda fluvial”, explica Augas en la memoria del proyecto. La redacción del documento que define los trabajos se adjudicó en febrero de 2020. La senda permaneció cerrada por el riesgo. El Concello de Cambre apunta que pidió a Augas en varias ocasiones agilizar la obra, aunque comprende la demora por la pandemia.

Los trabajos incluirán la retirada de los escombros que invaden el cauce, procedentes del desplome del muro existente, fundamentalmente hormigón armado y restos de barandilla metálica; la colocación de bases topográficas de control en el muro de cierre de la finca anexa; el control y seguimiento de estas bases para detectar posibles movimientos del terreno que requieran la adopción de medidas adicionales de sostenimiento; la excavación hasta el sustrato rocoso; el relleno del fondo de excavación con hormigón ciclópeo; la ejecución del alzado del muro de escollera, con la posterior colocación de la impermeabilización y su relleno; la instalación de drenaje sobre el cauce; el asentamiento de una barandilla de madera, con función también de delimitación de la senda; la impermeabilización del muro de escollera; y la reposición del pavimento con zahorra artificial.

El derrumbe del muro y el desprendimiento de la barandilla y del terreno se produjeron a consecuencia de “sucesivos frentes de gran intensidad”, por los que entraron en riesgo de desbordamiento varias cuencas, entre ellas, la del Mero, señala la memoria. El colapso del muro, con pérdida de material de relleno, dejó el talud “desprotegido ante la erosión” con previsión de que se erosionase más y riesgo de colapso, también para un muro de una parcela contigua, por lo que Augas impulsó los trabajos.