Hace más de dos meses los ecologistas alertaron de la muerte masiva de gaviotas, más de doscientas, en el embalse de Vilagudín, entre Cerceda, Ordes y Tordoia. La Consellería de Medio Ambiente envió técnicos a recoger los animales muertos y también cinco vivos que trasladó al centro de recuperación de fauna de Santa Cruz en Oleiros. Tras preguntar varias veces por el estado de las aves vivas y el resultado de los análisis para saber de qué murieron la Xunta aún no ha respondido.