El pleno municipal de Arteixo aprobó en el mes de octubre la creación de una empresa pública que se encargará de la gestión del abastecimiento de agua potable y el saneamiento. En la sesión prevista para este mes, el Gobierno local dará luz verde a una modificación de los estatutos para corregir algunos aspectos técnicos, pero también para fijar una fecha para que esta firma asuma el servicio del municipio: el 1 de abril de 2022. Actualmente esta gestión se presta en parte con operarios municipales del departamento de Obras y con diversos contratos externos, pero con este cambio de estructura se crea una compañía controlada por el Concello que se dedicará en exclusiva al suministro de agua potable.

La idea inicial del Gobierno local era que la empresa ya se encargase de la gestión de este servicio a principios de año, pero antes necesita realizar trámites administrativos como el traslado del personal municipal, lo cual todavía está pendiente. Por esta razón, el Concello fija el 1 de abril como fecha, coincidiendo con el inicio del segundo trimestre.

El nombre de la empresa pública será Servizos Urbanos Municipais de Arteixo S.A. (Sumarte S.A.). El Consejo de Administración tendrá representación de todos los grupos políticos del Concello. Por parte del Gobierno local formarán parte el alcalde, Carlos Calvelo; y los concejales de Seguridad Ciudadana, José María Sánchez Novo; de Economía, Patricia Amado; Servicios Municipales, José Manuel Pena, y Medio Urbano, José Antonio Calvelo. Por parte de la oposición todavía no están confirmados sus representantes. Solo se conoce que estará presente el edil no adscrito Antonio Patiño.

El Ejecutivo local anunció su intención de poner en marcha esta nueva empresa pública en el mes de julio y lo materializó en un acuerdo plenario en el mes de octubre. La justificación que ofreció en aquel momento el Gobierno local para adoptar esta decisión es que es necesario “reformular la estructura organizativa que gestiona todos los sistemas de agua de Arteixo” ante “la próxima puesta en marcha del polígono de Morás, la construcción de una nueva potabilizadora en el embalse de O Rexedoiro, en Sabón, o el progresivo aumento de la actividad industrial” en el puerto exterior de Langosteira.

El Gobierno local explicó que el Concello “ha asumido en los últimos años la gestión directa y pública de servicios básicos municipales, que pueden verse ampliados en un futuro próximo, y la complejidad en la organización que esto supone obliga a cuestionarse el modelo de gestión directa”, teniendo en cuenta “la evolución en todos los aspectos”, tanto a nivel económico, social y demográfico, que en los últimos años se ha producido” en el municipio. “Desde el año 2000 la población se incrementó en un treinta por ciento, pasando de 22.153 habitantes a 32.894 en el año 2021, y todo indica que seguirá aumentando, fundamentalmente en los núcleos urbanos”, según indicó el Ejecutivo local.