La renuncia del alcalde de Carral, Javier Gestal, a una ayuda del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía de 1,4 millones ha abierto una brecha en el bipartito carralés. La renuncia a esta subvención para humanizar el centro de Carral amenaza con romper definitivamente la cuerda entre Alternativa dos Veciños y el PSOE, tensa desde hace meses, y provocar la ruptura del ejecutivo de coalición.

Como ya informó este diario, el IDAE concedió a Carral una subvención de 1.414.922 euros para reurbanizar los márgenes de la Nacional 550 a su paso por el núcleo urbano con el objeto de mejorar la seguridad y la movilidad peatonal. El proyecto ascendía a 1.823.754 euros. El IDAE aportaría el 80% y el Concello, el 20% restante: 364.750 euros.

A finales del pasado octubre, el alcalde anunció que el Ayuntamiento renunciaba a esta ayuda por “cuestiones puramente financieras”. El regidor aduce que la subvención era a factura pagada, es decir, que el Concello tenía que adelantar los fondos y que había mantenido reuniones con los bancos y con la Diputación para intentar lograr financiación sin éxito. A consulta de este diario, la concejala de Facenda, Susana Guimarey, apuntó que los bancos rechazaron financiar esta actuación al tratarse de una operación a largo plazo y que la Diputación evitó comprometerse a asumir la parte del Concello, al que llegó a recomendar que “fuese más humilde con el proyecto”. La edil alega además que Intervención les advirtió de que esta ayuda resultaría “inasumible” e “implicaría dejar otras partidas sin fondos e hipotecar el presupuesto del próximo ejercicio”. “Se peleó hasta el último momento, pero no estamos dispuestos a hipotecar el Concello para hacer realidad este proyecto”, defendió ayer el alcalde, que afirma que actuó con “sensatez”.

El anuncio del regidor no solo fue acogido con estupor por el grupo mayoritario de la oposición, el PP, que presentará hoy a pleno una moción para instar a aceptar la ayuda; sino también entre sus socios del PSOE, que aspiraban a “transformar el pueblo” con esta ayuda.

El segundo teniente de alcalde y edil de Urbanismo, Obras e Infraestructuras, Pablo Couto (PSOE), relata que la consecución de esta ayuda para humanizar el centro fue uno de los principales objetivos que se marcó su grupo nada más entrar en el gobierno. Relata que en enero de 2020 ya tenían las memoras redactadas, pero que ya entonces el alcalde se había mostrado dubitativo y temeroso por la magnitud de la inversión. Según relata el socialista, se llegó finalmente al acuerdo de solicitar los fondos, pero poco después sus socios les apartaron de las gestiones y los trámites comenzaron a sufrir dilaciones injustificadas. Couto relata que la petición se presentó finalmente en junio de 2020 tras las “presiones” del PSOE y que fue aceptada en abril de 2021, pero que Alternativa no dio pasos desde entonces para redactar los proyectos y se negó a informar a sus socios de los trámites. El socialista acusa al alcalde y a Susana Guimarey (“que es quien realmente manda en este Concello”), de incurrir en una “total falta de lealtad a sus socios”, de actuar con “oscurantismo” y “absoluta falta de responsabilidad”.

El PSOE tampoco da por válidas las explicaciones de Alternativa y replica que no ha mostrado ningún documento que acredite la negativa de los bancos a financiar la obra y que la Diputación sí se mostró dispuesta a asumir hasta 300.000 euros que tenía que aportar el Concello. El PSOE acusa además a sus socios de mentir al afirmar que Intervención se opuso e incide en que con la aceptación de la ayuda la deuda pasaría del 37% al 78%, inferior al 110% de tope que establece la ley. Los socialistas afirman además, al igual que el PP, que había fórmulas y alternativas para lograr los fondos, incluida la de recoger en los pliegos que las adjudicatarias asumiesen la inversión para ingresar después la subvención.

La cuerda del bipartito se tensa y el PSOE insta a sus socios a “depurar responsabilidades” ante un “engaño más”, otra “mentira” para ocultar su “falta de capacidad”. La formación ataca con dureza a sus socios, aunque dice que continuará en el Ejecutivo “por responsabilidad”.