El cine Alfonsetti acoge hoy la presentación del cortometraje documental E non era ouro, unha experiencia de cartografía emocional na cidade de Betanzos. El filme, realizado por Factoría Nini, traduce a imágenes las inquietudes de los cerca de cien vecinos que fueron entrevistados para el proyecto de cartografía emocional de las educadoras sociales Ara Sol Romero y Antía Soto. El objetivo: abrir un debate y propiciar una reflexión sobre el pasado, presente y futuro de la ciudad brigantina que permita revertir el abandono de los barrios históricos y extraer todo el potencial de Betanzos.

No hay apenas voces en este documental, tan solo sonidos (la llegada de un tren o las campanas de una iglesia) e imágenes del patrimonio histórico y ambiental de Betanzos. Solo cambia el enfoque, la óptica. O Pasatempo, con sus relieves cubiertos de mugre y verdín; la fábrica de la luz, desvencijada y con la cubierta a punto desplomarse; las naves abandonadas de O Carregal; un barco desvencijado en la marisma como una ballena varada; los carteles de se vende o se alquila que salpican el casco histórico; las lonas que disimulan la ruina de las viviendas de la ciudad vieja; el antiguo edificio de sindicatos, que lleva años cerrado a cal y canto; la chimenea de la antigua fábrica de curtidos de A Magdalena o el apeadero, que hace tiempo que perdió el tren.

Fotograma del corto de un barco abandonado. | F. N.

Cartel de se vende en un edificio de Betanzos

Chimenea de la antigua fábrica de curtidos de A Magdalena

Son algunas de las imágenes de un documental que muestra al mismo tiempo las zonas en sombra de la Ciudad de los Caballeros y el enorme potencial de un municipio “que lo tiene todo”, apuntan sus autores: “Esta todo ahí, no hay que inventar nada”, resumen. En una conversación con este medio, Ara Sol Romero, Antía Soto y dos de los integrantes de Factoría Nini, Hadrián Márquez y Antón Taboada, abordan las claves de este documental, que pretende abrir a un debate.

Como en anteriores proyecciones, tras la presentación de este cortometraje en el Alfonsetti se celebrará un coloquio. “Mucha gente nos dice que les parece muy triste”, explica Antía, que al igual que sus compañeros incide en que el propósito último del filme es impulsar un cambio: “Es como una terapia de choque”, bromean. En anteriores proyecciones, relatan, el cortometraje dio pie a un animado debate en el que los asistentes pusieron sobre la mesa algunas de las causas que, a su entender, explican el declive de los barrios históricos betanceiros: el precio de los alquileres, el cierre de comercios por la competencia de las grandes áreas comerciales o la falta de relevo generacional son algunos de los motivos: “Mucha gente se quejaba de las faltas de ayudas”, apunta Ara Sol Romero, que explica que también salieron a relucir en los encuentros quejas por una normativa de rehabilitación que algunos propietarios consideran demasiado rígida.

La falta de industria, de tejido empresarial y un comercio de “capa caída” son otros de los ingredientes de este cóctel del abandono. No son los únicos. Betanzos también se resiente de la falta de oferta cultural y de alternativas de ocio, apuntan: “Las políticas de ocio están al servicio de los bares, de las terrazas,” afirma Antón Taboada, natural de Betanzos. El resto de los autores del documental asiente: “Cambiando el tema cultural de Betanzos matas varios pájaros de un tiro”, resume Antón. La oferta, dicen, es escasa y está muy centralizada.

Son algunas de las reflexiones que ha propiciado hasta ahora este corto con unas impresionantes panorámicas de la ciudad brigantina que hoy a las 20.00 horas podrá verse en pantalla grande y en un cine histórico.