El Gobierno local de Carral podría comenzar el año con una notable reducción de los salarios de sus integrantes. El PP y la concejala no adscrita, la expopular Florinda Duarte, han forzado la celebración de un pleno extraordinario en el que reclamarán de nuevo que se acepte la subvención del IDAE rechazada por el partido que lidera el bipartito, Alternativa dos Veciños, y que se bajen los salarios del Ejecutivo municipal Y el PSOE, socio de Gobierno de Alternativa en una coalición cada vez más distante y tensa, ve con buenos ojos “ajustarse el cinturón” y “sacrificarse” para destinar los recursos municipales a sacar adelante proyectos, en especial, después de haberse desechado la ayuda de 1,4 millones de euros.

La propuesta de rebaja de los salarios, impulsada por Duarte, supondría un recorte de más de 80.000 euros en total con respecto a la suma de los salarios actuales. El alcalde, Javier Gestal, pasaría de percibir 42.817 euros brutos al año a cobrar 22.000 euros brutos anuales, más los trienios y la seguridad social. La primera teniente de alcalde y concejala de Facenda, Susana Guimarey —cuya dimisión ha pedido el PSOE en los últimos días por “deficiencias en la gestión” y por descartar la subvención— pasaría de percibir 25.935,28 euros con una dedicación parcial a quedarse sin dedicación y cobrar solo por asistencias a órganos colegiados, como plenos o comisiones.

El único concejal con dedicación exclusiva, Francisco Bello, de Alternativa y responsable de Servicios Sociales, Deportes y Cultura, pasaría de cobrar 28.817 a 13.509 euros con dedicación parcial, lo mismo que Urbanismo (Pablo Couto, del PSOE), que percibía también el edil de Servizos, Medio Ambiente e Protección Civil, Rubén Antonio Caamaño (Alternativa), que cobraba 25.935; la concejala de Educación, Sanidade e Traballo, Mercedes Caamaño (Alternativa), que ingresaba 16.800 euros; y la responsable de Mobilidade, Comercio e Turismo, Lucía Vázquez (PSOE), que cobraba 17.290 euros. Los concejales de Voluntariado e Emprego y los ediles sin atribuciones cobrarán por asistencias. El socialista Jesús Cetina, del PSOE, era el único que colaboraba en distintas áreas sin sueldo.

Duarte explica la petición de rebaja de los salarios en vista del descenso de la actividad del Gobierno local por la paralización de muchas actividades con motivo de la pandemia. Además, apunta a la supuesta falta de recursos disponibles en las arcas municipales que llevaron a renunciar a la subvención del IDAE, que lamenta haber perdido.

En la propuesta que se llevará a pleno, de hecho, la edil no adscrita y los concejales del PP reclaman que, como ya pidieron en una sesión plenaria anterior sin que el Gobierno local le haya dado cumplimiento, se dé traslado a la presidencia del IDAE, a la Diputación y a los portavoces de los grupos políticos de Carral del acuerdo plenario adoptado en sesión del 21 de noviembre por el cual se aprobó, por siete votos a favor y cinco en contra, que se aceptase la ayuda. En la propuesta que se llevará ahora a pleno, se demanda que, en caso de que la subvención se haya archivado, se tramite de nuevo la solicitud de la ayuda ante el IDAE.

La subvención, de 1,4 millones d euros, se descartó por decisión de Alternativa, por “responsabilidad” y por el “bien común”, al no ver viable el adelanto de los fondos por parte del Ayuntamiento, como requiere esta ayuda. PSOE, PP y la concejala no adscrita defienden que existían vías para financiar esa partida y lograr la importante ayuda.

El PSOE, a falta de estudiar la propuesta y tomar una decisión firme, se aviene a “ajustarse el cinturón”, tras perderse ese dinero, para “contribuir a que salgan adelante proyectos”. “Lo que queremos es que se hagan las cosas. Nosotros venimos del asociacionismo, sin cobrar y a veces poniendo dinero, y estamos aquí para servir al pueblo. Y ya que perdimos una subvención importante por carencia de recursos, si hay que aguantar un año cobrando menos para que se hagan proyectos importantes, no hay problema”, afirma Couto.