El Gobierno ha respondido por escrito a la solicitud de información del BNG sobre el estado de tramitación de la conexión entre la autovía A-6 y la carretera N-VI en Betanzos. Los nacionalistas plantearon la pregunta a raíz de la inclusión de un trazado de este vial en el plan general de Betanzos que atravesaría Infesta y que suscitó una fuerte contestación vecinal, hasta el punto que el Gobierno local anunció que retiraría esta previsión del documento urbanístico, aprobado inicialmente el pasado septiembre.

En su respuesta, el Ejecutivo se limita a decir que la conexión entre la A-6 y la N-VI “está pendiente de la redacción de un estudio informativo” y que su trazado “no ha sido sometido a trámite de información pública hasta el momento”. “Los posibles impactos del citado nuevo vial , territoriales o ambientales, así como sus posibles alternativas de trazado, serán analizadas durante la redacción del citado estudio informativo, debiendo seguirse la tramitación ambiental correspondiente”, apuntan desde el Gobierno.

La respuesta no coincide del todo con la ofrecida hace un mes por la subdelegada del Gobierno, María Rivas, y el jefe de la Demarcación de Carreteras de Galicia, Ángel González del Río que, en una reunión con los afectados por el vial de Infesta, explicaron que “no existía previsión alguna” de ejecutar ese vial y que el Gobierno no preveía “acometer ni autorizar la construcción de nuevos viales” en esta localidad brigantina.

La respuesta gubernamental sobre el estado de la tramitación choca también con la explicación que ofreció inicialmente el Gobierno local, que defendió que estaba obligado a incluir en el PXOM la previsión del trazado del vial al tratarse de una actuación supramunicipal.

El Ejecutivo municipal rectificó unos días después y en vista a las protestas y la preocupación que había generado el vial entre los residentes en Infesta, que crearon una plataforma de afectados, anunció su retirada del plan general, aunque todavía no se ha hecho efectiva.

La previsión de esta carretera dio pie a la presentación de una alegación conjunta respaldada por más de seiscientas firmas.