El Gobierno local de Culleredo es consciente de que muchas personas que viven en las cercanías acuden a la terminal del aeropuerto de Alvedro andando, por el arcén que va desde la rotonda de acceso en la carretera Nacional 550, en la mayoría de los casos cargadas con maletas. Esta situación ha llevado al alcalde, José Ramón Rioboo, a aprovechar su reunión con la subdelegada del Gobierno en A Coruña, María Rivas, para solicitarle su mediación con el Ejecutivo estatal para que construya una senda peatonal. 

Rioboo planteó a la subdelegada que si el Estado construye este itinerario peatonal desde la rotonda de la Nacional 550 hasta la rotonda de la terminal, después el Concello se encargará de su mantenimiento (limpieza, conservación). El regidor también destacó que esta obra aumentaría la seguridad vial de los peatones que ahora caminan por el estrecho arcén y también la de los conductores de los vehículos.

El primer edil cullerdense también estuvo en esta reunión en compañía del jefe de la Demarcación de Carreteras en Galicia, Ángel Fernández del río (junto con técnicos estatales y municipales). Rioboo también explicó otro proyecto que quiere llevar a cabo y para el que necesita el apoyo del Gobierno central: pide que se le ceda al Concello los terrenos del entorno del área de servicio y la gasolinera de la autopista AP-9 en Almeiras. El Ejecutivo local quiere aprovechar esta pequeña zona verde para crear un parque forestal abierto a los ciudadanos. 

José Ramón Rioboo también expuso la necesidad de aumentar el espacio de aparcamiento en la Costa da Lonxa, al lado de la autopista, para lo que también se ampliaría el puente sobre dicha vía.

El Concello de Culleredo ya avanzó en junio del año pasado su proyecto para construir varias zonas de aparcamiento en esta zona de Costa da Lonxa para dar servicio a los residentes del centro de O Burgo. Su proyecto es hacer un área de once plazas al borde de la propia vía, que es de la Diputación, para lo que necesita el visto bueno de esta Administración

Una segunda área sería urbanizar una parcela privada vacía que ya se usa como estacionamiento informal, y donde cabrían 54 plazas más (para lo que dijo que ya inició conversaciones con el propietario). 

Una tercera zona estaría en paralelo a la autopista AP-9, detrás de Ribados, que también es privada; y una cuarta sería una franja de terreno de titularidad de Audasa, al borde de la autopista, donde cabrían hasta cien vehículos aparcados.