El Ayuntamiento de Culleredo descubrió a principios del pasado otoño que la palmera de Fonteculler, delante de la sede de la Policía Local, estaba afectada por la plaga del picudo rojo. El Ejecutivo apostó por tratar de salvarla y le aplicó un tratamiento especial, con cirugía apical y con aplicación de un gusano. Ahora, con la llegada de la primavera, brotarán, en principio, nuevas hojas de palmera, y en ese momento es cuando los técnicos podrán saber si este tratamiento natural logró salvar a la palmera o habrá que talarla.

El Concello señala que será el próximo mes de mayo cuando se analice el estado de salud de este ejemplar, que es visitado a diario por los especialistas.