La última denuncia del mal estado del puerto de Mera, proclamada por el Club Deportivo Mariñeiro tras un golpe sufrido en una de sus traineras, que han tenido que enviar a reparar, pone de nuevo sobre la mesa el futuro de una infraestructura cuyo uso profesional es más pasado que presente y cuya reparación parece no asumir nadie. El Ayuntamiento muestra su apoyo a la entidad deportiva y recuerda que ha solicitado la transferencia del puerto a la Xunta, previa reparación, mientras que la Consellería do Mar explica que el puerto oleirense forma parte del listado de espacios de los muelles gallegos sin uso estrictamente portuario que la Xunta estudia revertir al Estado, a través de una mesa de trabajo creada por el Gobierno gallego y en la que participan Portos de Galicia y la Federación Galega de Municipios e Provincias (Fegamp).

“Con las olas que hay aquí no hay quien embarque”, lamenta el presidente del Mariñeiro, Lucas Otero, quien asegura que el uso de la infraestructura ha decaído hasta ser casi inexistente por la poca protección que ofrece. Los daños sufridos en su trainera este fin de semana han obligado a enviarla a reparar a O Grove, por lo que, en la regata de este domingo, participaron con una que les prestó el club de Ares y ahora, para poder continuar con sus entrenamientos, contarán con la colaboración y una embarcación del club de Perillo. Descartan protestar porque dan por perdidas sus peticiones de que las administraciones mejoren el puerto, explica el presidente.

El Concello insiste en demandar el traspaso una vez que la Xunta lo deje “en perfectas condiciones”. La Consellería recuerda que en los últimos años invirtió unos 160.000 euros para arreglos tras temporales que lo dejaron “en perfecto estado”.