“Una simbiosis entre el uso dotacional, la potente imagen de las casas Bailly y las edificaciones terciarias”. Esta es la máxima de la que parte la ordenación propuesta para el ámbito en el que se asientan las casas Bailly, de 19.517 metros cuadrados, a través de la modificación puntual de las normas subsidiarias (NNSS) que lo recalificará de urbano no consolidado de uso residencial a urbanizable de uso terciario-hotelero y dotacional para proyectar una zona con edificios comerciales de hasta tres alturas que rodearán las joyas modernistas por las cuatro fachadas, detalla el borrador. La propuesta, que promueve el Concello de Cambre, da cumplimiento a un convenio firmado en junio de 2020 entre el Ayuntamiento y Fincela, la empresa propietaria de todas las parcelas del ámbito, salvo en la que se encuentran las Bailly, de propiedad municipal, que pretende obtener fondos del desarrollo del ámbito para recuperar las viviendas.

El borrador describe las Bailly como un “ejemplo de unidad y dualidad a la vez y sostiene que “la unidad de imagen se provoca también por la forma de colocarse en el territorio sobre una plataforma mirador”, posición y composición que, asegura el arquitecto firmante, “se toman como leitmotiv de la ordenación que se proyecta”. Garantiza que la solución prevé “integrar en el diseño la existencia de las casas Bailly”.

Tras barajar la posibilidad de recuperar la idea de la escalinata original de acceso desde la carretera, el borrador la descarta porque las últimas ampliaciones de la N-VI “no dejan espacio para hacer un acceso que no resulte forzado y excesivamente teatral”, sostiene el borrador.

El documento ve “más apropiado” renunciar a la escalinata y “prever en las futuras edificaciones dos volúmenes a ambos lados que puedan servir de elementos de comunicación vertical accesible entre a cota a nivel de la AC-12 y la cota de la plataforma de las Bailly”. En el frente de las casas “se prevé un espacio de uso terciario que, por su localización, también podría tener una relación directa con las casas”, añade el borrador.

La propuesta defiende “la recuperación de un espacio tantos años abandonado, junto con la continuidad en la ordenación de esta margen de la AC-12 viene a darle continuidad a la trama urbana que abarca los términos de A Coruña, Oleiros, Cambre y se extiende por Culleredo”. Sostiene que “en la actualidad, la calificación como residencial del ámbito carece de coherencia” y que “con éste y el ámbito contiguo se viene a rematar la previsión de crecimiento de este borde del concello, donde se localiza la zona urbana más densa del concello”.

“La localización a orillas de la AC-12 de las casas Bailly permite que los servicios que ofrezcan puedan ser de utilidad para toda la comarca por su edificabilidad y accesibilidad”. “Su estado actual desde el punto de vista urbanístico, para uso residencial no tendría la a utilidad para el entorno del área urbana como sí lo tienen los usos previstos en el planeamiento”, argumenta el arquitecto firmante.

El plan prevé posibilitar la conexión desde el cruce de O Seixal hasta el frente del paseo de la ría con “recorridos accesibles”. Proyecta también una plataforma accesible entre ambas márgenes de la vía que conecte los espacios libres y dotaciones con la malla urbana de O Graxal.