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La Opinión de A Coruña

Cambre ultima los trámites del plan para 195 viviendas en A Barcala, pendiente desde 1994

El Concello lleva a pleno este mes la aprobación provisional, antes de enviarlo a la Xunta para que dé luz verde definitiva | La urbanización fue considerada “prioritaria” hace casi 30 años

Recreación del ámbito en A Barcala.

El plan para el desarrollo urbanístico del Suelo Apto para Urbanizar-Residencial Denso 1 (SAU-RD1), que prevé construir 195 viviendas en A Barcala, se someterá a aprobación provisional en pleno el próximo jueves día 28, casi tres décadas después de que fuera considerado “prioritario”, en 1994, y más de cuatro años después de su aprobación inicial, en diciembre de 2017. El Gobierno local elevará a la sesión ordinaria la modificación puntual de las normas subsidiarias para la consolidación de un ámbito de 32.474 metros cuadrados de superficie con 12.289 metros cuadrados de espacios libres, 136 viviendas libres y 59 de protección oficial, que varios cambios legales y normativos demoraron casi 30 años.

El Ejecutivo municipal sostiene que este desarrollo permitirá dar continuidad a la trama urbana de O Temple. El concejal de Urbanismo y Obras, Juan González Leirós, señala que se trata de una actuación “esencial para consolidar y organizar, de forma espacial, esta última pieza y que permitirá, además, acercar la calle Muíños a la trama urbana de O Temple”.

El ámbito cuenta con una edificabilidad de 0,65 metros cuadrados y la superficie edificable total será de 21.108 metros cuadrados. Las construcciones se agruparán en una tipología de vivienda colectiva en edificios abiertos de una altura, tres plantas y planta bajo cubierta. Los bajos podrán utilizarse para fines comerciales y terciarios.

El plan prevé la apertura de un vial que conecte y prolongue los existentes y facilite la conexión entre las zonas del ámbito. Proyecta también la plantación de 226 árboles y la disposición de 110 plazas de aparcamiento.

La superficie destinada a usos residenciales abarcará 7.479 metros cuadrados, un 23% del total; un 38%, 12.542 metros cuadrados, se reserva a espacios libres y zonas verdes; las conexiones viales ocuparán un 28%, 9.266 metros cuadrados; y casi el 10%, 3.185 metros cuadrados, se destinará equipamientos, según recoge el proyecto.

En el desarrollo, el Concello obtendrá el 10% del aprovechamiento tipo, lo que equivaldría a 2.108 metros cuadrados o a unos 587.288 euros, estima el Ayuntamiento, “que se integrarían en el patrimonio municipal del suelo y que se invertirían en políticas sociales o urbanísticas”, afirma.

La modificación de las normas subsidiarias se lleva a pleno para su aprobación provisional por segunda vez “después de que el Concello realizara una serie de ajustes en el proyecto a solicitud de la Dirección Xeral de Ordenación do Territorio e Urbanismo”, explica el Gobierno local. En la Declaración ambiental estratéxica, formulada en 2020, la Xunta se pronunció a favor con la condición de que se incluyese en el plan, que promueve el Concello, varias determinaciones: incorporar a la normativa la exigencia de una pantalla acústica; establecer como uso predominante el equipamiento comunitario o recreativo, al rebasar la afección los niveles de calidad exigidos para usos docentes, sanitarios o culturales; incorporar criterios estéticos sobre materiales, colores y acabados; y exigir medidas para evitar la propagación de especies exóticas.

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