Diez técnicos del Centro Tecnológico de Automoción de Galicia (CTAG) con tres automóviles equipados con diferentes sensores realizaron este lunes el recorrido que hará el autobús autónomo que circulará entre Arteixo y Sabón con el objetivo de recabar todos los datos necesarios antes de la puesta en funcionamiento.

Los sensores de estos automóviles, que son los mismos que llevará incorporados el autobús, sirven para realizar “grabaciones de alta definición” que permitirán realizar mapas muy precisos de las vías con el ancho de los carriles, la medida de los arcenes o las líneas que marcan la carretera. El objetivo es que el autobús autónomo realice un primer periodo de pruebas de un mes de duración durante este verano.