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La Opinión de A Coruña

El ‘salgueiro’ vence al ‘plumacho’ en Iñás

El polígono está atravesado por dos regatos y favorece a este árbol autóctono

Vigorosos ‘salgueiros’ en Iñás y entre ellos las flores de los ‘plumachos’. Al fondo, el vivero. I.R.

El polígono empresarial de Iñás en Oleiros hace unos años era un auténtico campo de hierba de la Pampa, la cortaderia selloana, esa planta invasora conocida como plumacho o plumero, que coloniza los suelos removidos, donde se han ejecutado obras. El propio Ejecutivo local probó en una de estas parcelas si el fuego podía erradicar los plumachos y fue un fracaso total porque esta planta no solo resiste las llamas sino que sale más fuerte. Sin embargo, en la actualidad esta invasora es mucho menos visible en las parcelas de Iñás, donde ha ido reduciendo su presencia en favor de un árbol autóctono que es casi tan duro de eliminar: el sauce, con todas sus variedades e híbridos, pero con la variedad salgueiro bravo que es la más abundante en la comunidad gallega.

El salgueiro quiere agua y en este polígono de Iñás no solo tiene un regato sino dos: el de Fonte Douro y el rego da Cova. Por eso sobre todo las parcelas más cercanas al cauce están ahora mismo llenas de centenares de jóvenes salgueiros, aún de baja altura, apenas arbustos. A su lado, entre sus ramas y hojas verdes, aparecen algunos plumachos amarillentos.

El profesor del Centro de Investigaciones Científicas Avanzadas, Física y Ciencias de la Tierra (CICA) de la Universidade da Coruña, Rafael Carballeira, que está en el grupo de investigación en Cambio Ambiental, subraya que el salgueiro tiene “una capacidad de regeneración y crecimiento brutal” pero aún así “no es capaz de contener a la hierba de la Pampa”.

Carballeira explica que los suelos en los que prospera la invasora, zonas degradadas, no son los del salgueiro, que prefiere suelos encharcados, por lo que no son especies que “compartan el mismo nicho”, pero las características del suelo en el que estén y su ecofisiología (capacidad de sacar rendimiento del contexto ambiental” son factores que “definirán su competitividad respecto a la ocupación de un nicho ecológico.

En los suelos con presencia de agua de este polígono por lo tanto, va ganando el salgueiro al ser un tipo de suelo que domina, el ideal para esta especie. “Probablemente lo que ocurre en esta zona es que hay un gradiente entre los suelos de la ribera del río, donde domina el salgueiro, y el prado, donde domina la cortaderia”, señala este botánico.

Este profesor indica que según lo encharcado que esté el suelo y existiendo “mucha intervención humana en la zona que haga la frontera entre ambos ambientes”, puede suceder que el salgueiro “vaya desplazando a la cortaderia”, pero también sucedería a la inversa si se tratase de un suelo más seco.

La cortaderia es casi imposible de eliminar, es “una especie muy agresiva” que desarrollo unos tallos subterráneos “difíciles de atacar o controlar” y que se propaga con mucha facilidad.

El salgueiro sin embargo también es duro de pelar. Le cortas las ramas y salen nuevas más fuertes. Le cortas una ramilla, la tiras y días después la clavas en el suelo y al poco tiempo le salen brotes verdes. Sus raíces son muy difíciles de arrancar. En este polígono, al menos, va ganando la batalla.

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