Un vertido en la desembocadura del río Pelamios en el río Mandeo, en Betanzos, movilizó en la noche de este domingo a efectivos de los distintos cuerpos de emergencias, en Betanzos. Coordinados por el servicio de Emerxencias 112, que activó el protocolo para estos casos, agentes de la Policía Local, la Guardia Civil y Augas de Galicia se coordinaron y trabajaron en la zona para intentar dar con punto de origen que, sobre las 23.00 horas, cuando suspendieron las labores por falta de luz, situaban en la zona de Obre, en el concello vecino de Paderne, aunque no habían detectado con precisión el punto de origen ni la causa. Los efectivos recibieron el aviso sobre las 21.30 horas, según informó la Policía Local de Betanzos.

Vecinos avisaron tras observar el color amarronado en una gran extensión del agua del río, a su curso por Betanzos. La Policía Local barajaba que la materia vertida fuese tierra. El Ayuntamiento betanceiro apuntó que la mancha no desprendía olor y explicó que se sospechaba que el barro procediese de una tala, aunque no había concluido ni la procedencia ni la composición.

Pasada una hora desde el aviso, los efectivos se desplazaban río arriba para intentar dar con el punto en el que se había originado el vertido. Sobre las 22.30 horas, habían descartado que se hubiera producido en Caraña, informó el concejal Andrés Hermida. Continuaron, entonces, su avance por el cauce hasta el límite con Velouzás, donde el agua ya venía clara. Concluyeron que el vertido podría venir de un regato en la zona de Obre.