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La Opinión de A Coruña

Un ejemplar de tiburón peregrino vara en Santa Cristina

La aparición de esta hembra de cuatro metros de largo obligó a cerrar al baño la playa de Bastiagueiro hasta que la especie fue identificada como inofensiva para los humanos || A pesar de ser devuelta al mar con vida, después falleció

El ejemplar de tiburón peregrino, ayer, en la playa de Santa Cristina. | // CONCELLO DE OLEIROS

La aparición de un ejemplar de tiburón peregrino momo, en gallego— por la mañana nadando muy cerca de la orilla en la playa de Bastiagueiro obligó a los socorristas a izar la bandera roja y a desalojar del agua a los bañistas. Para entonces, no sabían que el tiburón peregrino es un animal filtrador, es decir, que sus dientes son minúsculos y que se alimenta de plancton, como las ballenas. Una vez identificado ejemplar, las playas volvieron a su actividad normal.

La oceanógrafa del CEMMA (Coordinadora para o Estudo dos Mamíferos Mariños) Uxía Vázquez explica que, después de haber sido avistada en Bastiagueiro, esta hembra juvenil de tiburón peregrino fue hacia la playa de San Cristina, donde se quedó varada en la orilla. Entonces, uno de los voluntarios de la CEMMA se acercó al arenal y comprobó que, aunque no se movía, estaba viva, por lo que, tras medirla, procedió a intentar devolverla al mar. Uxía Vázquez explica que, cuando empezó a nadar, los voluntarios la siguieron un poco mar adentro, hasta que le perdieron el rastro, con la intención de estar atentos durante los próximos días, para ver si volvía a la costa, ya que les pareció que estaba por debajo del peso que debería tener, por lo que podría estar enferma. No fue necesario, ya que el ejemplar volvió a la playa, ya muerto, y fue retirado de la arena por una excavadora. Vázquez hace hincapié también en la ayuda prestada tanto por Protección Civil como por los socorristas, en este episodio, ya que se pusieron en contacto con ellos para identificar al ejemplar y colaboraron para que no sufriese daños.

Esta hembra de tiburón peregrino es, según los expertos, un ejemplar juvenil, ya que mide aproximadamente cuatro metros y esta especie es la segunda más grande, por lo que sus individuos pueden llegar a medir siete metros cuando son adultos.

La Coordinadora para o Estudo dos Mamíferos Mariños explica también que, como por A Coruña pasa un corredor de cetáceos, lo más probable es que esta hembra estuviese haciendo un viaje migratorio hacia Irlanda y que es “habitual” avistar ejemplares similares por la costa coruñesa aunque, lo más común, es que los registros se hagan en primavera y no con el verano ya empezado.

A pesar de la alarma inicial, cuando este ejemplar apareció en Bastiagueiro, los expertos indican que los bañistas no corrieron ningún peligro al estar cerca del tiburón.

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