El arte urbano toma Cambre

Un “códice metafísico”, una reinterpretación de 'Fendetestas’, una alusión a la infancia y un alegato a la sostenibilidad avanzan en el Cromático Mural Fest

Mural de Huariu, en elaboración, en el Cromático Mural Fest.

Mural de Huariu, en elaboración, en el Cromático Mural Fest. / LAURA LEÓN LIMA

Una reinterpretación de Fendetestas, un personaje de El Bosque Animado; paisajes de la zona a través de bolsas biodegradables; una niña que observa una mariposa posada en su hombro y “una especie de gran códice metafísico” centran los cuatro nuevos murales que ampliarán las paredes de Cambre conquistadas por el arte urbano en el Cromático Mural Fest, resume su comisario, Arcadi Poch. Los artistas Mon Devane, Socatoba, Huariu y Magda Cwik trabajan en sus respectivas obras esta semana dentro del festival, que incluye un mural colaborativo abierto a la participación vecinal y talleres.

El arte urbano toma Cambre

Socatoba trabaja en su obra. / Laura León Lima

El muro más grande y “el primer paso que ha dado el festival para acercarse a las parroquias”, más allá de los núcleos urbanos, señala Poch, se le ha confiado al artista gallego de esta edición, Mon Devane. “Está en su mejor momento. Nos sentimos privilegiados de tenerlo en el equipo”, asegura el comisario sobre el artista ourensano.

El arte urbano toma Cambre

Mon Devane, en una grúa, pinta su mural en Os Campóns. / Laura León Lima

Con spray y pintura plástica, Mon Devane inmortalizará en un lateral del antiguo hostal Alba, en Os Campóns, en la parroquia de Sigrás, a Fendetestas, personaje de la obra literaria ambientada en Cambre de Wenceslao Fernández Flórez. Mon Devane, que trabaja a partir de fotos realistas, dejará en Cambre la que será su primera obra en la zona, lo que contrasta con la “estela prolífica” que ha dejado por Galicia, asegura Poch.

El portugués Huariu retrata en Cambre a una niña que “mira tímidamente una mariposa que se ha posado en su hombro” y “juega con humanizar y armonizar el entorno”. “Es una alusión poética a la infancia, la inocencia. Una imagen muy simple que no necesita de más explicación”, sostiene Poch. A mano alzada y en blanco y negro trabaja este “humanista”, añade el responsable del festival.

Esoterismo, metafísica, conceptos como la divina proporción y “una secuencia de simbologías”, desde el ojo de Horus hasta representaciones del agua y la tierra, vestirán la pared de la calle Río Sil de A Barcala en la que trabaja la artista polaca Magda Cwik, que da continuidad a la fachada que en la pasada edición pintó Wedo. “Habrá códigos QR con información y con músicas creadas por un colaborador suyo que se podrán escuchar al tiempo que se observa el mural para “buscar un efecto sensorial en el público”, explica el comisario. La artista abre su obra a la participación de voluntarios.

En el Parque do Xardín de O Temple traza su alegato en favor de la sostenibilidad y el cuidado del medio ambiente la extremeña Socatoba. El puerto de Lorbé (a la derecha del mural), la Playa de las Conchas de Rianxo (a la izquierda) y una isla de Croacia son los tres paisajes representados, explica la artista, que plasm sobre ellos bolsas biodegradables.

En los soportales de la plaza Fernando Buesa de O Temple, vecinos realizan un mural colaborativo que da continuidad al del año pasado y se prevé que concluya hoy. Si en la edición de 2021 se plasmaron especies vegetales del entorno, este año toca el turno a los animales, cuatro, que se plasmarán con stencil, la técnica que emplea plantillas, característica de Banksy.