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La Opinión de A Coruña

Pazo de Meirás: Sada expedientará a los Franco para que limpien la finca de la Casa das Cunchas

El alcalde ordena a los técnicos iniciar el proceso por el estado de abandono de esta parcela extramuros

La Casa das Cunchas, parcialmente oculta por la maleza de esta finca extramuros del pazo. | // LA OPINIÓN

El alcalde de Sada, Benito Portela, ha ordenado abrir expediente a los herederos del dictador Francisco Franco para que desbrocen la finca de la conocida como Casa das Cunchas, situada extramuros del pazo de Meirás. Se trata de un inmueble catalogado levantado en una parcela propiedad aún de los hermanos Martínez-Bordiu, dado que la demanda reivindicatoria del Estado se limito a As Torres y los terrenos intramuros.

La maleza se ha adueñado de esta parcela a orillas de la carretera, hasta el punto de que oculta ya parcialmente un hórreo centenario y la Casa das Cunchas, una antigua vivienda agraria que fue reconvertida en casa de los guardias durante la dictadura. Esta singular edificación debe su nombre al curioso recubrimiento con conchas de vieira de una de las fachadas, idea que partió supuestamente de la esposa del dictador, Carmen Polo.

Los historiadores Carlos Babío y Manuel Pérez Lorenzo dedican un capítulo de su libro Meirás, un pazo, un caudillo, un espolio a rescatar la historia de esta vivienda, que no pudo ser incorporada en 1938 al patrimonio del dictador porque su propietario se encontraba en Estados Unidos. Con el dueño de vuelta en Sada, la parcela fue adquirida por la Casa Civil con la intermediación del por entonces alcalde de A Coruña, Sergio Peñamaría de Llano, que ofreció a su dueño otra casa a cambio, cuya construcción asumió la Comandancia de Obras.

El libro recoge parte de la correspondencia entre el secretario particular de Franco, Ricardo Catoira, y el por entonces regidor, que da cuenta de las dificultades para hacerse con la vivienda por la resistencia del dueño, Manuel Portela. Finalmente lograron su objetivo: “En vista de que aquel señor no salía de su juego de ‘para alante y para atrás’ (más para atrás que para alante), le señalé una fecha tope para que se fuera, y me obedeció”, relataba el regidor al secretario de la Casa Civil en una misiva que recibió de inmediato el agradecimiento de Carmen Polo.

La antigua casa de Manuel Portela fue inscrita a nombre de Francisco Franco por Ricardo Catoira y pasó a utilizarse como vivienda de los guardias. En 1975, la Comandancia de Obras realizó una reforma integral, en la que invirtió 3.541.044 pesetas, según la documentación recuperada por Carlos Babío.

La Casa das Cunchas está catalogada por el plan general. El documento urbanístico aprobado de forma definitiva en 2017 recogía inicialmente su adquisición mediante expropiación para su reconvertirlo en centro social, pero el Gobierno local renunció finalmente tras oponerse el BNG, que alegó que supondría un “repago por un expolio”.

La vivienda continúa en poder de los Franco y languidece a pie de carretera tras años sin uso. Los nacionalistas han instado en varias ocasiones al Estado a interponer una acción reivindicatoria para hacerse también con esta porción de terrenos extramuros.

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