Cambre apela a la Xunta para recuperar las Bailly tras años de abandono y decadencia

El conjunto repite en la Lista Roja del Patrimonio, que califica su estado de “absoluta ruina” | El Concello prevé financiar la primera fase de rehabilitación con el desarrollo de la zona

Vista de las casas Bailly, el pasado mes de marzo.

Vista de las casas Bailly, el pasado mes de marzo. / CARLOS PARDELLAS

En estado de absoluta ruina, sufre vandalismo constante. Llena de escombros y grafitis. El primer piso es inaccesible”. Así de clara y contundente es la descripción que la Asociación Hispania Nostra ofrece de las casas Bailly, el conjunto modernista de O Graxal que, por quinto año consecutivo, ha incluido en su Lista Roja del Patrimonio. La construcción, centenaria, desfallece mientras avanza el único salvavidas que por ahora se le ha lanzado: el Ayuntamiento fía al desarrollo del ámbito como zona comercial y residencial la consecución de fondos para rehabilitar las viviendas, proyecto sobre el que la Xunta ha pedido más estudios por el impacto “muy significativo” de los edificios previstos junto a las gemelas. El Concello elude poner fecha al rescate, recuerda que la suya ha sido la única propuesta para reavivar las joyas modernistas y lamenta que ninguno de los organismos a los que ha pedido colaboración ha comprometido ayuda económica. Y apunta al Gobierno gallego.

“Las Casas Bailly no son patrimonio exclusivo de Cambre, sino que, como mínimo, la Xunta debería tener también interés por recuperar estas construcciones”, dispara el Gobierno local. Reafirma su “compromiso” con el conjunto y manifiesta su “intención de seguir trabajando para recuperarlas”. Y apostilla: “Todo el mundo habla de las casas Bailly y de la necesidad de recuperar estas construcciones, pero ningún partido dijo cómo conseguirlo”. Los partidos que concurrieron a las municipales de 2019 formularon propuestas como negociar con empresas, buscar fondos de otras administraciones, intercambiar fondos por la cesión temporal del uso a entidades o colaborar con alguna entidad.

El aprovechamiento del desarrollo proyectado por el Concello en el entorno de las Bailly reportaría a las arcas municipales cerca de 1,3 millones de euros, según los cálculos del Ejecutivo municipal, que prevé sufragar con esta recaudación los trabajos para devolver el lustre al “exterior” del complejo. Esta inversión permitiría comenzar el rescate, aunque no bastaría para una rehabilitación integral.

El Ayuntamiento detalla que los 1,3 millones de euros que espera recaudar llegarán para una primera fase, consistente en actuar sobre la cubierta, que colapsó en 2012 a causa de un incendio, y tapar los huecos de las ventanas para que la lluvia no pase al interior y, de este modo, contener el deterioro. Las dos siguientes fases, consolidar forjados y rehabilitar el total de elementos de interior y el exterior, se abordarían más adelante. En total, la recuperación completa requiere de un presupuesto de 4 o 5 millones de euros, estima el Concello.

En cuanto a los tiempos, se limita a apuntar que la resolución de la Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Vivenda que advierte del impacto del proyecto tramitado —con bloques comerciales de hasta tres alturas alrededor de las Bailly— “no paralizó ni anuló el proceso, sino que supuso la realización de una serie de ajustes en la propuesta”. Elude pronunciarse, consultado por este periódico, sobre alternativas para abordar la rehabilitación con más prontitud, si el desarrollo se demora.

Las Bailly entraron en la Lista Roja del Patrimonio en mayo de 2018. “Ruinoso. Importantes daños estructurales. Vandalismo”, detalla la ficha como motivos de la inclusión. Por ahora, las modernistas de O Graxal siguen sin fecha para dejar el club de bienes patrimoniales descuidados.

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