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Sada: la tormenta política perfecta

La moción de censura sacude el tablero político a solo seis meses de las elecciones, abre una crisis en tres de los partidos y multiplica las incógnitas de cara a la próxima cita con las urnas

Nogareda, en primer término con el bastón de mando y, al fondo, el resto de la Corporación. | // C.PARDELLAS

La moción de censura contra el ya exalcalde de Sada, Benito Portela, sacude el tablero político a solo seis meses de las elecciones municipales y multiplica las incógnitas de cara a la próxima cita con las urnas. El bronco pleno que catapultó al líder de Sadamaioría a la oposición y aupó al sillón a María Nogareda estuvo precedido de un tira y afloja entre los ya exediles de Alternativa dos Veciños y el grupo que ostentaba en la Alcaldía. Desencuentros que llegaron a un punto de no retorno en septiembre, cuando la actual alcaldesa dio por roto el pacto de gobierno y desafió en pleno a la oposición a apoyar una moción de censura.

Otros factores contribuyeron a fraguar esta tormenta perfecta que estalla en la recta final del mandato: El cambio de rumbo del PSOE de Sada, de aliado en el pasado a principal rival de Sadamaioría, y la sorpresiva ruptura entre el grupo municipal del PP y su agrupación local.

A continuación, un repaso de los vaivenes políticos que abren un escenario preelectoral incierto, con tres partidos sumidos en una crisis tras la expulsión o apertura de expediente a sus grupos (Alternativa, PSOE y PP) y solo dos candidatos confirmados de momento : Benito Portela, que anunció en el pleno de la moción de censura que peleará un tercer mandato, y un nuevo actor en liza: Podemos con Miguel Huguet como cabeza de cartel.

Prólogo: la salida del PSOE del gobierno tripartito en 2018

El 19 de diciembre de 2018, las dos ediles del PSOE del anterior gobierno tripartito de Sada, Raquel Bolaño y María Pardo, anunciaron su salida del gobierno acusando a Sadamaioría de “falta de diálogo y “bloquear” de sus propuestas. La “gota que colmó el vaso”, la negativa del grupo que ostentaba la Alcaldía a ejecutar el proyecto de reforma de la playa de Sada y la zona de O Curruncho para convertirla en la primera playa urbana accesible. Benito Portela atribuyó la salida a motivos “meramente electoralistas” y defendió que la actuación que reclamaban tendría “encaje en un proyecto más amplio de reurbanización integral del borde litoral de Sada”.

Sadamaioría: fuerza más votada en Sada

Las elecciones municipales de 2019 hicieron historia en Sada. Por primera vez en democracia, la izquierda sumó más apoyos que la derecha. Sadamaioría se impuso como la fuerza más votada con 2.545 papeletas, el PP quedó en segundo lugar con 2.294 y el PSOE, tercero con 1.176. El BNG obtuvo 887 votos y Alternativa dos Veciños, que se presentaba por primera vez, quedó en último lugar con 788.

Investidura de Portela y primeras tiranteces entre Sadamaioría y Alternativa

El primer desencuentro entre Sadamaioría y Alternativa se produjo ya antes de la investidura de Portela. El 15 de junio de 2019, horas antes de que el pleno nombrase alcalde, Sadamaioría incendió las redes al denunciar “un posible pacto injustificado e injustificable” entre Alternativa, PSOE y PP para investir alcaldesa a María Nogareda, que se presentaba por primera vez a las elecciones por el partido de la margarita. Los pronósticos no se cumplieron. Alternativa renunció a postularse y Benito Portela fue investido alcalde con el único apoyo del BNG, al que declaró su “socio preferente”.

Las aguas vuelven a su cauce: pacto a tres con Alternativa

Tras este primer desencuentro, que dejó en evidencia los recelos entre las dos formaciones, Sadamaioría y Alternativa recondujeron sus diferencias y sellaron un pacto de gobierno a tres con el BNG. El acuerdo hacía presagiar un mandato plácido, en el que el Ejecutivo municipal dispondría de una cómoda mayoría para sacar adelante sus propuestas. No fue así.

El PSOE: de aliado en el pasado a principal azote de Portela

Los desacuerdos entre el PSOE y Sadamaioría que llevaron a las socialistas a abandonar el gobierno en 2018 subieron de tono este mandato. Su candidata, Raquel Bolaño, renunció al acta pocos después de las elecciones tras admitir que los resultados no habían sido los esperados. Tomó el relevo su número dos, María Pardo, que no tardó en convertirse en el principal azote de Benito Portela.

La socialista fue especialmente dura en sus ataques a Portela en los plenos, con acusaciones cada vez más graves en el turno de ruegos y preguntas. La edil llegó a acusar al alcalde de perjudicar al negocio de su marido por motivos políticos, alertó de supuestas irregularidades en el seno de la policía, en contrataciones, ...Las acusaciones fueron a más y culminaron con una denuncia ante Fiscalía de supuestas irregularidades en la concesión de El Chiringuito por las que el alcalde ha tenido que declarar en calidad de investigado.

Aguas revueltas en el PSOE

Integrantes de la actual ejecutiva del PSOE provincial reconocieron en varias ocasiones en privado su desacuerdo con la forma de proceder de María Pardo, pero sin reprobaciones públicas. El primer pronunciamiento llegó tras la presentación de la moción de censura. El PSOE ha expulsado provisionalmente a sus dos ediles por una “falta grave” al pactar esta maniobra sin su autorización ni consultar a la militancia.

Los ediles socialistas de Sada recurrirán la expulsión y alegan que intentaron en varias ocasiones acordar la hoja de ruta con el partido sin encontrar interlocutor. La gestora dimitió hace casi un año: “Estamos solos”, afirma María Pardo.

El PSOE provincial intenta ahora recomponer el partido y presentar una candidatura que “ilusione”. Fuentes de la ejecutiva admiten que es un reto complicado y lamentan el daño ocasionado por esta operación, que comparan con la perpetrada por un edil tránsfuga en 2004 para desbancar a otro gobierno de izquierdas.

Alternativa, de tibios desmarques iniciales a la ruptura

Las primeras discrepancias entre Alternativa y Sadamaioría que trascendieron fueron en forma de preguntas que el partido de la margarita presentaba a sus socios por Rexistro, una vía más que inusual de comunicación entre socios de gobierno. Las preguntas por escrito sobre las obras en la Avenida Sada y Contornos o la pista de patinaje dieron paso a desencuentros más sonoros, con desmarques plenarios de los ediles a las propuestas de la Alcaldía hasta que llegó un momento en que el tripartito pasó a ser cosa de dos y Portela dejó de tener garantizada la mayoría para apoyar sus propuestas.

Alternativa hizo valer sus dos votos para sumarse a PP y PSOE y obligar a sus socios a ejecutar un simulacro de las obras del río Maior, o tumbar la propuesta para intentar legalizar el edificio con orden de derribo, entre otros asuntos. Las intervenciones de Nogareda subieron de tono hasta el punto de actuar en los plenos casi como un miembro más de la oposición. La situación llegó a un punto de no retorno cuando la edil desafió en pleno a PP y PSOE a presentar una moción de censura tras una extensa diatriba contra el alcalde, al que invitó a “irse a casa” tras reprobar su gestión y acusarlo de “poner palos en las ruedas” a sus áreas.

Disonancias y vaivenes en Alternativa dos Veciños

A lo largo del mandato quedaron también en evidencia los desacuerdos entre la líder de Alternativa en Sada, María Nogareda, y su jefe de fijas, Ángel García Seoane, con pronunciamientos contradictorios sobre El Náutico, La Terraza o el proyecto de piscinas del paseo marítimo, entre otros temas. Pese a esa disparidad de criterios, la dirección del partido se manifestó también en términos muy duros en el último año contra la gestión de Benito Portela.

La crisis que estalló en septiembre al desafiar María Nogareda al PSOE y PP a apoyar una moción de censura cogió a su partido a contrapié. Alternativa emitió un comunicado en el que acusaba a su portavoz en Sada de ir por libre, que sustituyó sorpresivamente por otro en el que atribuía el conflicto a una información sacada de contexto por este diario. Alternativa fue el último partido en pronunciarse cuando se presentó la moción, pero también el más contundente, al expulsar de forma fulminante a sus dos ediles, a los que acusa de actuar movidos por el “odio visceral” hacia Portela y de perpetrar una “maniobra trumpista”. García Seoane carga también contra Portela, al que acusa de presidir un “gobierno apático” y de “escasa capacidad de gestión”. La ahora alcaldesa, María Nogareda, defiende que tiene el apoyo de parte de la militancia, que fue el partido el que cambió de criterio y afirma que no le ha sido notificada la expulsión.

Cisma en el PP

Tras la renuncia de su candidato, Ernesto Anido, por la pérdida de apoyos en los últimos comicios, tomó el relevo al frente del PP su número dos, Soraya Salorio, que ejerció como portavoz y cabeza visible de la formación hasta que el 25 de septiembre anunció sorpresivamente que renunciaba a ser candidata por “presiones” e “injerencias” de “intermediarios entre la dirección provincial y el grupo.

El desencuentro fue a más un mes después, cuando el grupo municipal marcó públicamente distancias con la agrupación a raíz de un comunicado sobre La Terraza. El cisma tuvo lugar a las puertas de la formación de la nueva gestora, que se presentó el 3 de noviembre y solo incluía a un edil del grupo municipal, José Luis García Pazos. El día después, los cinco ediles populares, los dos del PSOE y los dos de Alternativa presentaron por registro la moción de censura contra Benito Portela. La dirección del PP ha abierto expediente a los concejales, aunque todavía no ha decretado su expulsión.

Portela peleará un tercer mandato, los impulsores de la moción no enseñan sus cartas y el BNG cambiará de candidato

A lo largo del mandato, Sadamaioría evitó entrar en confrontaciones públicas con sus socios de Alternativa y optó, en muchas ocasiones, por dar la callada por respuesta. La formación y sus socios del BNG han hecho piña contra una moción de censura que califican de “golpe antidemocrático” promovida por “nueve tránsfugas” por intereses personales, a los que acusan de boicotear las propuestas que dicen querer desbloquear. Esta maniobra ha llevado a Benito Portela anunciar ya que peleará un tercer mandado, lo que obligará a Sadamaioría a modificar su código ético, que solo permite dos legislatura. Un extremo que no parece que vaya a generar un conflicto vista la euforia que despertó el anuncio en sus filas en el pleno de la moción.

El BNG presentará nuevo candidato tras la renuncia de Isa Reimúndez.

Los impulsores de la moción afirman que no han decidido de momento si presentarán una candidatura.

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