Orden e identidad: diseño de premio

Evitar el “ruido” visual típico de las ferreterías, clave en la reforma galardonada en O Temple

Mostrador de madera, en el centro de la ferretería, y expositores a los lados

Mostrador de madera, en el centro de la ferretería, y expositores a los lados / Luis Díaz

Los clásicos talleres de carpintería y de trabajos del metal, con las siluetas para colocar cada instrumento en tableros, fueron la inspiración y evitar el “ruido” que se percibe al llegar a la mayoría de ferreterías, el principal propósito. Decisiones como exponer al público una sola herramienta de cada tipo y colocar un mostrador circular en madera de nogal para “humanizarlo” fueron dos de las claves que redondearon la solución adoptada en la reforma de la ferretería Malasa, en O Temple, explica Ignacio Vicente Reigada, del estudio coruñés Sinaldaba, que ha ganado el premio en la modalidad de interiorismo de la XX edición de los galardones del Colexio de Arquitectos de Galicia (COAG), entregados este fin de semana, por la remodelación.

“Parece que, en general, ha gustado mucho y, sobre todo, ha dado que hablar, que es lo más importante porque, al fin y al cabo, es una tienda que tiene que vender; eso es lo fundamental”, reflexiona uno de los dos autores del proyecto, Ignacio Vicente Reigada. El resultado es fruto de un proceso, en el que el proyecto “fue evolucionando” desde que les presentaron varias alternativas a los propietarios. “Acabó en eso que creemos que es lo más acertado. Creemos que los proyectos siempre deben evolucionar”, explica el arquitecto.

Fachada de la ferretería, en Costa da Tapia.

Fachada de la ferretería, en Costa da Tapia. / Luis Díaz

Para Reigada y su compañera, Susana Vázquez, lo principal era “dar orden” al espacio. “En una ferretería entras y hay demasiado ruido, no te fijas en nada. Esa era la percepción que teníamos nosotros”, explica el arquitecto. Inspirarse en las herramientas colgadas en tablones de los carpinteros o trabajadores del metal les permitió brindar ese orden y silencio visual que buscaban y, al tiempo, “mantener la identidad del trabajo manual” en la estética elegida.

Construir el mostrador en madera pretendía brindar al punto de encuentro con los clientes una mayor calidez que la del resto del espacio, protagonizado por el metal, con distintos tratamientos. “Para suavizar el ambiente frío, duro, de industria, hicimos el mostrador en madera de nogal para humanizarlo. La madera siempre es más cálida”, apunta el arquitecto. Situar el mostrador como “una pieza central, redonda” permitió que “no compitiera con el resto de elementos” y que a su alrededor se diesen “un poco más fluidos, más agradables” al carecer de “aristas marcadas”, precisa.

El almacenamiento se dispuso en los laterales. Los arquitectos optaron por mostrar solo una herramienta de cada tipo, pero emplearon materiales que permitan adivinar la profundidad de los armarios y, por tanto, deducir que dentro hay más de lo que se muestra al exterior a un primer golpe de vista. Sí pretende llamar la atención de un primer vistazo la fachada. “Es muy potente, muy diferente a lo que había. Por eso la gente se fija”, sostiene Reigada.

El estudio, ubicado en el centro de A Coruña, había recibido ya otros galardones en su trayectoria, pero el de la ferretería ha sido el primero del COAG. El proyecto supuso también su primera ferretería, apunta Reigada y asegura que trabajan en otros locales, aunque por ahora no puede avanzar nada.

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