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Betanzos pone bajo lupa los controles de la red de agua tras el virus de la gastroenteritis

Barral pide explicaciones a la concesionaria sobre cómo llegó el ‘norovirus’ a la red y los motivos por los que no se detectó antes | PP y BNG urgen mejoras y cuestionan la respuesta y protocolos | Viaqua subraya que el agua cumplía los parámetros que establece la norma

La plaza García Naveira, ayer, con la cisterna para el suministro de agua. |   // LA OPINIÓN

La plaza García Naveira, ayer, con la cisterna para el suministro de agua. | // LA OPINIÓN / Antares Pérez

Betanzos

Casi medio millar de casos registrados en Urxencias y una semana de restricciones en el consumo de agua de Betanzos hasta dar con la causa: la presencia de norovirus, un virus muy contagioso responsable de buena parte de los casos de gastroenteritis aguda en Galicia y cuyo cuadro clínico se caracteriza por el “vómito explosivo y la diarrea intensa”, según informa la Dirección Xeral de Saúde Pública.

La confirmación de la presencia de este virus en el agua, provocado supuestamente por un vertido de residuales al río Mendo, ha llevado al Concello a requerir a la concesionaria del abastecimiento, Viaqua, un informe “que recoja las explicaciones sobre los motivos por los que no se detectó y, a pesar del tratamiento al que se somete el agua, las causas que hicieron que el virus llegase a la red”. “A partir de ahí el Concello actuará en consecuencia”, recalca la alcaldesa en funciones, María Barral.

El BNG y el PP emitieron sendos comunicados en los que ponen en cuestión la efectividad de los controles y protocolos y la respuesta del Concello.

Los populares, en base al testimonio de vecinos, apuntan a supuestos casos de mal olor en el agua de la red ya el viernes y un fuerte olor a cloro un día después e instan a María Barral a aclarar cuándo tuvo conocimiento de los primeros casos de gastroenteritis.

El BNG pone el foco en la falta de control sobre los vertidos al río Mendo, de lo que responsabiliza a la Xunta, y atribuye lo sucedido al “mal funcionamiento de un servicio municipal básico”. Los nacionalistas defienden que este episodio evidencia “la ineficiencia del modelo de concesión”, recuerdan que el contrato de Viaqua lleva tres años en precario y defienden un cambio hacia una gestión directa. “Esta visto que este modelo no garantiza un control sanitario óptimo. Los vertidos de purines no son algo tan raro o exótico como para no medir más que cuatro parámetros rutinarios”, defienden.

A consulta de este diario, la empresa concesionaria, Viaqua, subraya que realizó “en todo momento las analíticas exigidas por el Real Decreto 03/2023 por el que se establecen los criterios técnico-sanitarios de la calidad del agua de consumo y que los resultados de las mismas estaban dentro de los parámetros exigidos” (la normativa no obliga a la detección de norovirus en los controles microbiológicos). Preguntada sobre si considera que deben revisarse los protocolos y adoptarse medidas adicionales a la vista de lo ocurrido, no se pronuncia: “Sanidade tomará las medidas que considere oportunas en el marco de sus responsabilidades”, responde.

Este diario no pudo contactar ayer con ningún responsable de la Dirección Xeral de Saúde.

Cronología del brote

La Xunta detectó el virus este viernes a última hora de la tarde, cinco días después de que saltasen las alertas de un brote de gastroenteritis que colapsó el Punto de Atención Continuada el domingo 28 de mayo, coincidiendo con las elecciones municipales: “Fue un domingo para olvidar”, relata un sanitario. Según los testimonios de algunos afectados, los primeros casos se registraron ya unos días antes. El Concello y la concesionaria del servicio de agua, Viaqua, recomendaron el lunes no consumir agua de la red por precaución, aunque recalcaban que “las analíticas realizadas por la empresa concesionaria en la estación potabilizadora cumplían la normativa”.

La Consellería de Sanidade, por su parte, explicaba ese lunes que realizaba un estudio epidemiológico para conocer el origen: “Por el momento, no hay causalidad. El estado de las personas afectadas es leve, ninguna ha requerido ingreso hospitalario”, detallaba.

Un día después, el martes a las 18.00 horas, ante el incremento de los casos, cerca de doscientos, todos leves, Sanidade decretaba la restricción del consumo del agua de la traída y fuentes y un día después, el miércoles, el Concello informaba de la que las analíticas realizadas en base a muestras tomadas el lunes tampoco daban parámetros anormales, aunque mantenía las restricciones en el consumo y establecía un protocolo de reparto de agua a domicilio a mayores, personas con problemas de movilidad y familias en situación de vulnerabilidad y fletaba camiones cisterna para garantizar el suministro.

Aunque la comunicación entre Concello y Consellería de Sanidade fue constante durante toda la semana, la primera mesa de coordinación no se celebró hasta el viernes, cuando se contabilizaban ya cerca de 440 casos. Al término del encuentro, la alcaldesa en funciones, María Barral, explicó que se desconocían todavía los resultados de unas analíticas en profundidad encargadas por la Xunta y Viaqua a laboratorios fuera de Galicia y anunciaba un plan exhaustivo de limpieza de la red y un proceso de hipercloración del agua.

El misterio se resolvió unas horas después, pasada la medianoche, cuando el Concello difundió un comunicado que las causas del brote: un norovirus presente en el agua, según las analíticas de la Dirección de Saúde Pública en base a las muestras tomadas el lunes.

Precauciones ante el virus

La Xunta detectó presencia del norovirus en la zona de captación de agua y en la fuente de A Condesa, que se abastece de un manantial. Este virus, conocido popularmente como el virus del vómito, es altamente contagioso, por lo que Sanidade recomienda extremas las medidas de higiene, sobre todo de lavado de manos y superficies.

Hasta que existan garantías suficientes, el Ayuntamiento mantendrá las restricciones de agua. El Concello y Viaqua explican que se pondrá en marcha un plan de desinfección y limpieza exhaustiva de la red y de todas las instalaciones y la hipercloración del agua y se intensificarán los controles analíticos diarios.

El brote remite y se abre el debate sobre mejoras y compensaciones

El brote de gastroenteritis que arrancó en A Condesa y el centro Pai Menni y se extendió por todo el municipio comienza a remitir.

Betanzos mantuvo una relativa normalidad a pesar de la elevada incidencia y de las restricciones en el consumo de agua. Y este domingo, la gente disfrutaba de un vermú mañanero en los Soportales y solo el camión cisterna distorsionaba la postal de la plaza García Naveira. Eso y que resultaba difícil dar con alguien que no hubiese tropezado con el norovirus en primera persona o en su círculo más cercano y que no reclamase explicaciones sobre lo ocurrido, en concreto, sobre los motivos por los que no se detectó antes y no fue eliminado en la potabilización.

Una vez superada esta crisis, toca analizar si es preciso mejorar los protocolos, controles o instalaciones para evitar que se repita. Y PP y BNG piden ya que se descuente del recibo los días sin suministro. Y los nacionalistas, además, compensaciones para afectados y negocios.

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