María Barral | Alcaldesa de Betanzos (PSOE)

“Betanzos tiene una necesidad imperiosa de la obra completa de la planta de tratamiento”

"Hemos pedido a los servicios jurídicos que analicen la viabilidad de una línea de ayudas para compensar los gastos extraordinarios que tuvieron los sectores afectados por las restricciones" | “Este mandato voy a seguir más el día a día, quiero estar más encima de los departamentos” | "Yo por una parte hubiese preferido que el BNG entrase en el gobierno"

María Barral, alcaldesa de Betanzos

María Barral, alcaldesa de Betanzos / CARLOS PARDELLAS

Repite como alcaldesa, pero en minoría y como segunda fuerza. Y sin tiempo para digerir los resultados, se ha enfrentado a un brote de gastroenteritis y casi un mes de restricciones en el suministro... ¿Un arranque de mandato duro, no?

Sí, fue un inicio un poco convulso, la tarde electoral tuve las primeras noticias del brote de gastroenteritis y esa noche un resultado que no fue el esperado, sinceramente. Esperaba bajar porque fue un mandato complicado, pero no ese resultado ni pasar a segunda fuerza.

¿A qué lo atribuye?

He reflexionado mucho sobre los motivos. No creo que sea un tema de la política nacional, eso puede que haya afectado en alguna medida, pero la bajada en Betanzos no se pueda achacar a eso, creo que han sido muchas pequeñas cosas.

En la investidura prometió rectificar errores, ¿cuáles?

No me refiero tanto a errores en la gestión, sino a decisiones a la hora de repartir delegaciones o de asumir cuál va a ser mi papel. Creo que tengo que cambiar la forma de funcionar de varios departamentos que voy a supervisar de otra manera. Voy a seguir más el día a día. A pesar de que tenemos menos concejales quiero estar más encima de varios departamentos y mejorar la comunicación con el vecino.

¿Siente que se distanció?

No lo sentí así pero creo que me equivoqué en el tema de la comunicación a través de redes sociales, por ejemplo. Los tiempos han cambiado y yo vengo de una época en la que la comunicación era diferente. Yo le daba una importancia institucional, pensaba que tenía que dar la información en el momento en que dispusiese de todos los datos, pero ahora la población requiere información inmediata. Creo que ese ha sido uno de los problemas, uno de muchos. Y también no haber dado una respuesta oficial a muchos ataques o críticas a través de canales no oficiales. Creía que era la postura que debía mantener el Ayuntamiento como institución, pero creo que parte de la ciudadanía sí esperaba una respuesta a ese tipo de ataques.

Dice que va a supervisar más algunas áreas. ¿Alguna en especial?

Todas. Me he dado cuenta de que es posible que, aunque de manera no intencionada, se haya prestado mucha atención a proyectos importantes como la recuperación de O Pasatempo, el Convento das Donas, el edificio de sindicatos, el plan general, el centro de día..., y hayamos descuidado el día a día. Quiero estar mucho más encima de la atención del día a día en todas las áreas, tener una comunicación más fluida con todas.

Ha remodelado las áreas y llama especialmente la atención el peso que adquiere Diego Fernández.

Diego ya era una persona con mucho peso, pero los cambios no responden a que un concejal tenga más o menos peso, sino a remodelar áreas que creo que requerían un cambio para dar respuesta a fallos que hemos tenido y a reforzar mi supervisión en esas áreas prioritarias. De hecho el área más importante para nosotros no ha tenido ningún cambio y la sigo llevando yo directamente.

¿Servicios Sociales?

Sí.

Ahora asume también el área de Mayores.

Sí, antes estaba incluido en Servicios Sociales pero ahora lo he querido diferenciar porque las personas mayores suponen un porcentaje muy importante de la población y quiero darles más relevancia.

Es alcaldesa gracias a un acuerdo con el BNG. En los últimos mandatos, el Bloque hizo una oposición muy dura, ¿costó alcanzar el acuerdo de investidura?

El BNG acostumbra a hacer una oposición dura, pero siempre ha sido constructiva y, a diferencia de otros, anteponiendo lo que creen mejor para Betanzos. Las negociaciones han sido fluidas y en positivo, nos hemos entendido bien y en muy pocas reuniones hemos llegado a un acuerdo global. El objetivo no era solo la investidura, quiero tener un trato fluido y cordial todo el mandato.

¿Hubiese preferido que entrasen en el gobierno?

No hubo mucha opción, ellos anunciaron ya el primer día que la asamblea había decidido no entrar en el gobierno. Yo por una parte sí hubiese preferido que entraran porque el gobierno se distribuye de otra manera siendo más numeroso y participan más desde dentro, pero respeto su decisión. Sé que no es definitiva y que estarían abiertos a entrar dentro de un tiempo en función de cómo se desarrolle. Yo he participado en un gobierno en coalición con el BNG, sé lo qué es, si estuviesen dispuestos a entrar, le tenderíamos la mano, evidentemente.

¿Y le preocupa que pueda haber fricciones en algunos temas? Han discrepado mucho en algunas cuestiones, como el urbanismo.

Somos dos partidos y pensamos diferentes en algunos temas, pero confío en que llegaremos a acuerdos en todo aquello importante y necesario para Betanzos. Creo que no pensamos tan distinto en lo fundamental y a eso me agarro, en eso confío. Es posible que en urbanismo pensemos diferente en algunos temas, aunque yo tampoco creo que tan diferente, no es un tema que me preocupe especialmente.

¿Y hay alguno que sí?

Creo que coincidimos en un porcentaje altísimo en los temas que son fundamentales para nosotros, como servicios sociales, educación o la necesidad de un plan general , con sus matices, o de dar de una vez por todas un impulso al casco histórico para que sea un motor de desarrollo. Es más lo que nos une que lo que nos separa.

Llamó la atención que en la comparecencia conjunta para anunciar el acuerdo discrepasen ya en algún asunto, como la continuidad de la reina de las fiestas.

Comprendo que los medios pregunten por un tema que, sinceramente, no es el más importante en un acuerdo de este tipo. Nosotros firmamos un documento y vamos a cumplir lo que está firmado. Ese es precisamente uno de los temas en los que pensamos diferente, pero estoy segura de que llegaremos a un punto de encuentro.

¿Pero este año va a haber reina de las fiestas?

Estamos hablando sobre ese tema y estoy segura de que llegaremos a un punto de encuentro.

El inicio del mandato ha estado marcado por la crisis del agua. Este episodio de contaminación revela la importancia de un buen servicio y el riesgo que entrañan los vertidos...

Sí, el agua es un servicio esencial que no valoramos en su justa medida y hemos visto cómo de un día para otro y sin saber aún a qué se debió, puede darse un problema de salud pública. Nuestra prioridad fue solucionar el problema y recuperar la normalidad del servicio. Ahora es importante saber cuál fue el origen del brote y retomar el proyecto pendiente desde 2016 de mejorar las condiciones de la planta de tratamiento.

¿En qué situación está?

Se está ejecutando la primera fase de la obra, pero esto ha puesto de manifiesto que Betanzos tiene una necesidad imperiosa de esta obra completa. Una vez solucionado este problema, es el momento de volver a sentarse con la Xunta y priorizar este tema.

¿Pudieron influir las carencias de la planta en lo sucedido?

No, sinceramente creo que no, y los técnicos de la Universidad y los especialistas de la concesionaria y de Sanidade también me dicen que no, que ese no es el problema.

¿Qué pasó entonces para que no se detectase y no se eliminase?

Yo he aprendido mucho de este tema en estos días. Realmente en esta planta, como en el resto, nunca se detectaría un virus de estas características porque la normativa existente no exige ese tipo de analíticas. Y me dicen que tampoco existe un sistema de depuración que elimine un virus como el norovirus, que no es cuestión de dinero. Yo lo que tengo claro es que, aunque no sea preceptivo, vamos a hacer un seguimiento periódico para intentar detectar la presencia de este virus u otros tanto en la captación como en la red. Esto no ha pasado por deficiencias en la ETAP, pero sí es verdad que todo lo que se mejore la ETAP puede mejorar la respuesta después. Ahora, es cierto que no se puede garantizar que no vuelva a pasar, ni aquí ni en ningún lugar.

¿Y le preocupa que no se lleguen a saber las causas?

Hemos abierto un expediente tras constatar la presencia de norovirus en el vertido del día 13 y vamos a poner una denuncia en el juzgado. Si conseguimos averiguar el origen, exigiremos responsabilidades.

Se mostró dolida por la insistencia de la Consellería de Infraestruturas en responsabilizar al Concello...

Me ha chocado su insistencia en recordar que la competencia del abastecimiento de agua potable es del Ayuntamiento. Ya lo sé, pero el suministro no se interrumpió por un problema en la red, fue un problema de salud pública. Hay varias patas y cada una debe ser consciente de sus competencias. Me ha dolido porque el Ayuntamiento ha demostrado, en este tema y en otros, que siempre está dispuesto a ir más allá de sus competencias por el bien de Betanzos. Me ha dolido y me han parecido cuanto menos osadas las declaraciones de la conselleira de que el problema estaba en la red cuando aún no sabemos dónde está el problema.

La concesión está en precario y el BNG es partidario de la gestión directa, una posibilidad a la que siempre se opuso el PSOE. ¿Cree que este asunto puede generar tensión?

Nosotros nos hemos comprometido a hacer un anteproyecto y a estudiar la viabilidad de su remunicipalización. Lo haremos y en base a los resultados se decidirá consensuadamente si es posible prestar directamente un servicio de esas características en un lugar como Betanzos. También es verdad que en otros ayuntamientos donde gobierna el BNG, el servicio está externalizado.

La oposición pide compensaciones para los vecinos y sectores afectados. ¿Las contemplan?

A los vecinos no se les cobrará el mes de junio. Y hemos pedido a los servicios jurídicos que analicen la viabilidad de una línea de ayudas para compensar los gastos extraordinarios que tuvieron sectores como la hostelería, las clínicas de odontología u otros cuyo funcionamiento cotidiano depende directamente del uso del agua de la traída.

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