La “familia” de Aspadisol cumple treinta años: “Queremos ofrecer servicios a la comunidad”

La asociación de padres de discapacitados psíquicos celebra su aniversario con la meta de ampliar el centro. “Somos capaces y tenemos habilidades diferentes”, afirma la directora.

Familias, trabajadores y usuarios de Aspadisol, ayer, en la celebración de su aniversario.   | // ARCAY/ROLLER AGENCIA

Familias, trabajadores y usuarios de Aspadisol, ayer, en la celebración de su aniversario. | // ARCAY/ROLLER AGENCIA / Adrián G. Seoane

Adrián G. Seoane

“Somos una familia, nos apoyamos entre todos”, afirma Sheila Deán, trabajadora de Aspadisol (Asociación de Padres de Discapacitados Psíquicos de Oleiros) que cumplió ayer 30 años. Esta entidad nació del esfuerzo y empeño que pusieron las familias con miembros con discapacidad intelectual para contar con un centro que atendiese e integrase a sus hijos en la sociedad. Su presidente, Manuel Francisco Barroso, señala que lo primero que hicieron para crear la asociación fue “tener contacto con el Ayuntamiento, al que se le solicitó la cesión de un local, y este cedió el centro preescolar que está en O Valiño”. “Ahí empezó a funcionar todo”, afirma Barroso.

La directora de Aspadisol posa con tres de los usuarios .   | // ARCAY/ROLLER AGENCIA

La directora de Aspadisol posa con tres de los usuarios . | // ARCAY/ROLLER AGENCIA / Adrián G. Seoane

En la celebración de este trigésimo aniversario estuvieron presentes todos los miembros de las asociación junto con sus hijos, así como los trabajadores y dirección del centro. El centro tenía preparada una pequeña sorpresa, y es que los chicos recibieron felicitaciones de diversos personas y entidades, como la orquesta Los Satélites, el dúo Azúcar Moreno, Alejandra Pérez, alcaldesa de Bergondo, el actor Jorge Oubel o la escuela infantil Folerpas. La concejala de Servicios Sociales, Belén Taboada, y el concejal de Infraestructuras, Antonio Molinos, también asistieron al acto. Para Taboada, Aspadisol “está viviendo una época de cambios que va a ser importante, y si antes funcionaba bien ahora lo hará mejor y se abrirán nuevas vías”.

La directora del centro, Yolanda Prieto, señala que tienen un cronograma anual con varias actividades como manualidades, gimnasia, informática y jardinería, que es la actividad principal del centro. “Pretendemos que en lugar de que el exterior llegue al centro, el centro llegue al exterior. Somos capaces y tenemos habilidades diferentes, queremos ampliar el centro y ofrecer servicios a la comunidad”.

Pablo Iglesias es el encargado de enseñar a los usuarios a plantar, sembrar, podar y fabricar compost. Aunque tiene experiencia en la jardinería, hasta hace unos meses nunca había trabajado en un centro como este, por lo que ha podido observarlo todo con una nueva mirada. “Crecemos y nos volvemos tontos y vergonzosos, vas por la calle y nadie saluda a nadie. Con los niños no pasa eso y aquí tampoco, te preguntan: ‘¿Qué haces?, ¿qué escribes?, ¿quién eres?’ con toda naturalidad. En dos días llegas a pensar: ‘¿Por qué todo el mundo no es así?’, reflexiona Iglesias.

La jardinería es una de las actividades favoritas. “Hacemos compost, plantamos lechugas, guisantes, cebollas... para comerlos aquí”, comenta Fran. “Me lo paso genial, estoy encantado y me tratan muy bien”, dice con una sonrisa en el rostro. A Valeria le gusta ir a la piscina con sus compañeros, pintar, moldear madera o jugar al parchís, pero la jardinería es sin duda su actividad favorita. “Comemos verduras todos los días, de las que plantamos aquí”, asegura. Teresa también dice estar muy contenta y disfrutar de las actividades que ofrece el centro. “Vengo desde Sada a la piscina de Oleiros y voy también a bañarme a la playa de Oza. Hacemos lapiceros, llaveros y lámparas de cartón”, señala.

Sheila Deán es la encargada de acompañarlos en todas sus actividades. Para ella esta profesión es vocacional y, de hecho, antes de ser contratada estuvo cuatro años trabajando como voluntaria. “Cuando alguien tiene un problema lo comentamos y solucionamos entre todos. A veces es hasta una terapia. Creo que eso es lo bonito de esta asociación y lo que nos diferencia de otras. Para mí esto no es un trabajo”, apunta Deán.

Los padres también están encantados con el centro, que atiende a personas de toda la comarca. El hijo de Pilar, Juan, lleva asistiendo 15 años al centro y asegura que está “contentísimo”. “Un día van a hacer jardinería, otro a la piscina, otro a hacer deporte... En cuanto tiene vacaciones está deseando volver”, declara Pilar.

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