La Diputación de A Coruña licita por casi 800.000 euros la primera fase de obras del tramo compostelano de la Vía Verde

Un grupo de ciclistas recorre parte de la Vía Verde LOC

Un grupo de ciclistas recorre parte de la Vía Verde LOC

Agencias

La Diputación de A Coruña viene de publicar la licitación de la primera fase de las obras del tramo de la Vía Verde Compostela-Tambre-Lengüelle que discorerrá en territorio de Santiago, con un presupuesto de 796.766,58 euros.

La Vía Verde Compostela-Tambre-Lengüelle, que desde 2022 conecta los ayuntamientos de Cerceda, Tordoia, Ordes y Oroso, con 26 kilómetros de senda ciclable sobre las antiguas vías del ferrocarril, es la más larga de Galicia. Con esta nueva ampliación para conectar la Vía Verde con la capital de Galicia, el trazado total alcanzará los 36 kilómetros de longitud.

Las obras para conectar la Vía Verde con Santiago se dividen en dos fases y tienen un presupuesto total de 1,6 millones de euros. La primera de ellas, ya en fase de licitación pública, irá desde la Estación de A Sionlla hasta punto kilométrico 2,200.

La segunda fase del tramo compostelano, que va desde el kilómetro 2,2 al kilómetro 10,2, donde conecta con el trazado de la Vía Verde que ya está en funcionamiento, en Sigüeiro, supondrá otros 800.000 euros de inversión, de los que 300.000 euros serán aportados por el PSTD Vía Verde, 250.000 euros por la Diputación de A Coruña y 250.000 euros por el Ayuntamiento de Santiago.

El presidente de la Diputación, Valentín González Formoso, ha destacado la "colaboración entre administraciones para hacer posible este proyecto", que implica al Gobierno de España, Diputación de A Coruña y a los cinco ayuntamientos por los que discurre la Vía Verde.

Aparcamiento en Balarés

Por otra parte, la Diputación de A Coruña ha adjudicado por 396.800 euros las obras de construcción de un aparcamiento con 395 plazas en el entorno de Balarés, en el término municipal de Ponteceso.

Las obras cuentan tienen como objetivo ordear el estacionamiento de vehículos, liberar el tráfico y garantizar la seguridad del vecindario y de los numerosos visitantes que registra la playa, el pinar y la zona de ocio próxima, especialmente durante la época estival.

La obra de construcción del aparcamiento, que comenzará a principios de 2024, consistirá en una intervención perfectamente integrada en el entorno ambiental de la zona, en una parcela de más de 30.000 metros cuadrados adquirida por la Diputación y sin aficiones ambientales para el proyecto que se pretende llevar a cabo, que eliminará los vehículos que hasta ahora estacionaban en los laterales de la vía principal de entrada a la playa, ocasionando dificultades en los accesos y problemas de seguridad.

El nuevo aparcamiento contará con 395 plazas, 4 de ellas para personas con movilidad redudida, viales de 5 metros de ancho y vía principal de acceso de 7 metros. El pavimento estará compuesto por hormigón con huecos rellenos de tierra sobre los que se dispone césped. Esto permitirá una resistencia mayor para soportar el peso de los vehículos y al mismo tiempo una superficie verde con una permeabilidad del 90%. Se usarán técnicas de drenaje urbano sostenible y se dispondrán árboles autóctonos en el espacio.