La Xunta descarta impactos significativos de la planta de pescado de Profand en Cambre

Exime de someter a evaluación de impacto ambiental el proyecto de ampliación de la planta de Espíritu Santo, con condiciones para evitar afección por olores, ruidos y contaminación

Vista de las instalaciones de la planta de procesado de pescado y cefalópodos en Espíritu Santo.

Vista de las instalaciones de la planta de procesado de pescado y cefalópodos en Espíritu Santo. / L. O. C.

La Xunta descarta efectos ambientales significativos en el proyecto de ampliación de la planta de procesado de pescado y cefalópodos promovido por Profand Cambre en el polígono de Espíritu Santo, en la parte perteneciente a Cambre, en las instalaciones que la multinacional pesquera gallega compró a Isidro de la Cal cuando se encontraba en concurso de acreedores. La Dirección Xeral de Calidade Ambiental, Cambio Climático e Sostibilidade, dependiente de la Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Vivenda, formula el informe de impacto ambiental, en el que resuelve que no se considera necesario someter el proyecto a evaluación de impacto ambiental ordinaria y dicta medidas para prevenir afecciones al medio y a los residentes en la zona por olores, ruidos y contaminación.

El proyecto prevé la ampliación de la planta de procesado existente con la ejecución de una nueva línea de fileteado de trucha que aumentará la capacidad productiva de la instalación dentro del recinto en el que se localizan la totalidad de las instalaciones de la planta, “no proyectándose nuevas construcciones”, de modo que no se incrementa el suelo ocupado y “no se producirá un mayor impacto que el que ya existe en la actualidad”, sostiene el informe. Añade que “la actividad a desarrollar es común en la zona de implantación y no supone una modificación de los usos tradicionales del terreno”. Apunta, además, que “la ejecución del proyecto contribuye a la creación de puestos de trabajo, tanto en la fase de construcción como en la fase de explotación”, recoge el documento, que aglutina la información remitida por la empresa promotora y por las administraciones públicas y personas consultadas.

Las condiciones que la Xunta marca para llevar adelante el proyecto implican un plan de vigilancia y seguimiento ambiental de emisión de malos olores en las zonas residenciales próximas y medidas protectoras o correctoras en el caso de registrarse quejas vecinales; medidas correctoras en caso de existir afección a la calidad del aire; especies autóctonas para la integración paisajística en el cierre perimetral; un plan de seguimiento de ruido; medidas para disminuir la contaminación acústica como una zona de barrera entre fuente de ruido y las zonas habitadas o con hábitats sensibles; y un mantenimiento periódico y adecuado de maquinaria para evitar ruido y pérdidas de hidrocarburos y aceites. Deberán también preverse medidas para garantizar la imposibilidad de contaminación de aguas pluviales por vertidos.

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