Madeja y charla como antes, en Biblos

Primera sesión de ‘Labores entre libros’, en Biblos, de Betanzos. / GERMÁN BARREIROS/ROLLER AGENCIA
«Recuperar eso de hacer labores relajada y descansada, a la manera tradicional, y tener la oportunidad al tiempo de poder recomendar algún libro, comentar lecturas o realizar algún otro tipo de actividad cultural». Con esa idea acaba de nacer en la librería Biblos de Betanzos la iniciativa Labores entre libros, cuenta su promotora y guía, Lucía Vidal. La propuesta comenzó su andadura este viernes y que se celebrará los segundos viernes de cada mes, en horario de 18.00 a 21.00.
La conexión de la actividad con los libros o las lecturas se basa en que «tradicionalmente, la gente se reunía para hacer algún tipo de labor o labor comunitaria, se ayudaban unos a otros y hablaban, leían o contaban». «Es recuperar un poco las reuniones de antes», señala Vidal.
Ganchillo, calceta y horquilla son las principales labores que propondrá Vidal. La tercera, reflexiona, «es lo que la gente conoce menos»: «es una forma de hacer algo entre ganchillo y encaje», explica. Considera que la más difícil de las tres prácticas es la calceta pero aclara que las sesiones propondrán elaboraciones sencillas, de modo que puede apuntarse «gente que sepa o no».
En la primera sesión, las participantes comenzaron la elaboración de sus chales. «La idea es proponer unas labores ya acabadas y, si gustan, hacer esas labores. Pero estará abierto a que alguien proponga otra cosa: un estuche, una funda para un libro, un jersey...», asegura.
Profesora de Física y Química
Aunque es aficionada a calceta y el ganchillo desde los cuatro años, Lucía Vidal es profesora de Física y Química. Natural de A Coruña, trabaja en Betanzos, en el instituto de As Mariñas. Sus primeros pasos con las agujas y las madejas surgieron, cree recordar, a imitación de su madre. «Y a partir de ahí, me fue gustando todo y desde muy pequeña me hago ropa para mí… Luego fui asistiendo a cursos y, bueno, una cosa llama a la otra y ahora pues domino varias técnicas», cuenta. Y quiere seguir aprendiendo: «Me gustaría aprender a hacer bolillos algún día, que eso no sé».
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