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El picudo rojo amenaza con llevarse por delante las palmeras de Oleiros

El Concello reconoce que se han visto afectadas una decena de palmeras de las más de 150 que tiene por el municipio, aunque el mayor problema radica en las fincas privadas

Palmeras afectadas por el picudo en una finca particular. | LOC

Palmeras afectadas por el picudo en una finca particular. | LOC

Oleiros

Hubo un tiempo en que las palmeras eran símbolo de éxito. Generalmente asociadas a los emigrantes que hicieron fortuna en América, los conocidos como indianos, estas plantas no solo servían para marcar estatus, sino que en muchos casos eran también un recuerdo a la vida que estas personas habían dejado atrás.

En Oleiros no es difícil encontrarlas, aunque su presencia está desde hace años amenazada por la presencia del picudo rojo (Rhynchophorus ferrugineus), un gorgojo de entre dos y cinco centímetros que se hospeda en las palmeras y que, si no se le aplica tratamiento alguno, las seca hasta provocar su muerte.

El Concello tiene censadas 156 palmeras de titularidad municipal, de cuyo mantenimiento se encarga el servicio de Jardinería. En la actualidad hay una decena que se encuentra afectada por esta plaga y que ya está recibiendo el tratamiento para tratar de salvar la planta y evitar que contagien a las demás.

Palmeras con síntomas de afectación por el picudo rojo en Santa Cristina (Oleiros).

Palmeras con síntomas de afectación por el picudo rojo en Santa Cristina (Oleiros). / RAC

El problema, señalan, radica en que muchos de los ejemplares enfermos del municipio se encuentran en fincas particulares, lo que provoca que no sea fácil poner freno a su propagación si los vecinos no colaboran en la erradicación de esta enfermedad. Para ello, además de tratar las palmeras cuando detecten los primeros síntomas, deben retirar los ejemplares muertos para evitar la expansión del parásito.

En 2023, los carteles luminosos de Oleiros fueron los primeros en declarar la guerra al avance de la plaga. Bajo el lema Peste do picudo. Salvemos as palmeiras, la campaña pretendía concienciar a los vecinos y vecinas de la necesidad de actuar ante las primeras evidencias de la presencia del gorgojo.

Sin embargo, el picudo parece estar ganando la batalla, no solo en las fincas particulares, en las que en muchos casos ya sólo queda el tronco en pie, sino también en los ejemplares municipales, que también empiezan a sufrirlo. Con la pérdida de las palmeras, Oleiros deja atrás parte de su identidad, pero también los recuerdos de aquellas personas que regresaron después de hacer fortuna en Cuba y otras partes del continente americano.

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