Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Una de las naves históricas de la N-VI en Bergondo se prepara para volver a la actividad

La empresa de alquiler y venta de maquinaria A.C.Vilariño dejará el próximo año el polígono de Alvedro para establecerse la nave del Espíritu Santo que en su día ocupó Elevaciones Rama

La nave, en proceso de restauración, en el polígono de Espíritu Santo. |  Casteleiro

La nave, en proceso de restauración, en el polígono de Espíritu Santo. | Casteleiro

Bergondo

Hubo un tiempo en que la arquitectura y la industria se daban la mano a los lados de la N-VI. Edificios de diseños vanguardistas albergaron instalaciones de grandes empresas que, con el paso de los años, fueron languideciendo. Muchas de ellas aún esperan un futuro mejor, como es el caso de la antigua sede del Ligal (Laboratorio Interprofesional Galego do Análise da Leite) o la nave de Flex.

Otros ejemplos, como el edificio Utande, exponente del brutalismo en la comarca, o la actual sede de Applus en Oleiros corrieron mejor suerte, dejaron atrás el olvido y hoy albergan oficinas.

Un camino similar es el que va a correr la nave que hasta mediados de la década pasada ocupó la empresa Elevaciones Rama. Se trata de un edificio levantado a finales de los años 70 y que llama la atención por su innovador diseño.

El nuevo inquilino, que ya ha iniciado las obras de remodelación, será la empresa A.C. Vilariño, especializada en alquiler y venta de maquinaria. Como explica su propietario y gerente, Carlos Vilariño, su intención es trasladarse allí desde sus instalaciones en el polígono de Alvedro a finales de la primavera, si las obras avanzan según los plazos previstos.

A pesar de que la nave fue víctima de actos vandálicos en los últimos años, las obras no revestirán gran complejidad. «Algo de obra hay que hacer, pero realmente es un lavado de cara. Aunque hicieron fogatas en el interior y rompieron cristales a pedradas, está mucho más fea de lo que realmente parece», apunta su nuevo propietario.

La idea de la empresa, que comercializa varias marcas, con Takeuchi como bandera, es «respetar totalmente la estética que tiene, tal y como estaba en el año 80 pero con materiales nuevos».

Otro de sus atractivos es su ubicación, que califica de «inmejorable». «Estás al lado del polígono de Bergondo, con mucha vida y mucho tráfico de camiones y no estás en el polígono de Espíritu Santo, sino al pie de la N-VI».

El edificio se diseño específicamente para este tipo de negocios, ya que antes de Elevaciones Rama estuvo antes otra empresa de maquinaria. «Nos hemos encontrado que el diseño es perfecto para nosotros en distribución y diseño», afirma Vilariño, que se muestra encantado con su nueva adquisición. «Era una nave ya moderna para la época, con esa gran cristalera, y súper transgresora». Ahora, con la reforma, recuperará el esplendor perdido.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents