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Movilización en Carnoedo por los daños en caminos provocados por las talas

Vecinos de Carnoedo posan frente a los socavones provocados por las talas. | LOC

Vecinos de Carnoedo posan frente a los socavones provocados por las talas. | LOC

Sada

«La cartera hace ya tiempo que deja mis cartas a una vecina porque dice que hasta mi casa es imposible llegar», cuenta Rebeca Pereira, una de las vecinas de Carnoedo más afectada por los daños provocados por las talas en esta parroquia de Sada.

La actividad de los maderistas ha destrozado los caminos de núcleos como Campo da Cruz, donde se concentraron este domingo varios residentes para exigir una solución a los destrozos que hacen intransitables varios senderos, incluidos un tramo del de Costa Doce.

«Este camino se arregló hace unos meses, estábamos más contentos que Dios, la gente podía pasar en zapatillas, ahora ni con botas», lamenta José Antonio Vázquez, integrante de la Asociación Armental, que critica la «total falta de control» por parte del Ayuntamiento.

Los vecinos dicen soportar esta situación desde hace ya tres meses y denuncian que se ven obligados a transitar por caminos totalmente cubiertos de barro y llenos de socavones. «Mi coche se queda encallado cada dos por tres», denuncia otra de las afectadas.

Un vecino de Carnoedo en un camino intransitable por las talas.

Un vecino de Carnoedo en un camino intransitable por las talas. / loc

A esto suman los daños provocados en canalizaciones y manantiales o en zonas próximas a la costa con el consiguiente riesgo de desprendimientos por erosión.

A consulta de este diario, el alcalde, Benito Portela, afirma que ya se han puesto en contacto con los maderistas y que ejecutará el aval si no arreglan los caminos. «Esperemos que los dejen bien», apunta. El regidor atribuye la situación a las intensas lluvias y admite que hubiese sido preferible parar los trabajos hasta que mejorarse el tiempo.

«Los vecinos tienen toda la razón», admite uno de los responsables de la tala, que lamenta los perjuicios ocasionados. Este maderista admite que tendrían que haber parado los trabajos ante las intensas lluvias, pero explica que siguieron porque uno de los socios necesitaba ya la madera, que iba a emplearse para hacer las vigas de las bateas. «Siempre reparamos los desperfectos», remarca este empresario, que avanza que iniciarán ya hoy parte d e los arreglos.

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