Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Culleredo lleva al pleno el sí definitivo a la residencia de Rumbo

Los promotores tuvieron que acudir a los tribunales tras la negativa del Concello en 2019 a darles autorización

Pleno de Culleredo. | LOC

Pleno de Culleredo. | LOC

Culleredo

Tres años después de su aprobación inicial, el Concello de Culleredo lleva a Pleno este martes la aprobación definitiva del Plan Especial de Infraestructuras e Dotacións en suelo rústico para desarrollar un uso sanitario asistencial y de turismo en el lugar de Rumbo, en la parroquia de Ledoño. Los empresarios impulsores de la iniciativa, Valle de Rumbo, llevan siete años pendientes de los permisos para crear un complejo residencial para personas mayores.

El Gobierno de Culleredo ya había aprobado provisionalmente este desarrollo en Junta de Gobierno Local en julio de 2024, pero la subsanación de errores provocó retrasos para que el Pleno diera la luz verde definitiva.

La actuación está prevista en una superficie de 21 parcelas que suman 52.089 metros cuadrados, ubicada cerca del cruce de la A-6 y la tercera ronda. En estos terrenos ya existe desde hace años una vivienda comunitaria de los mismos promotores, que funciona como residencia de mayores, con doce plazas, además de cuadras de caballos.

Los impulsores del proyecto de Rumbo tuvieron que ir a los tribunales después de que en 2019 el Concello de Culleredo les negase la construcción en suelo rústico. El Ayuntamiento rechazó este plan especial por silencio administrativo, es decir, no dio respuesta. Pero los empresarios entendieron que este era positivo, por lo que terminaron en los juzgados. La Justicia, sin embargo, acabó dando la razón a los promotores y en 2022 el proyecto salió a información pública.

La iniciativa de la familia Naya se remonta a los años 90. Entonces, el padre de uno de los empresarios, intentó que firmar un convenio urbanístico para desarrollar una propiedad de uso privado. Incluso llegó a tramitar un permiso para construir un geriátrico, pero no consiguió autorización necesaria de la Comisión Provincial de Urbanismo.

El dueño de la residencia de Valle de Rumbo, Manuel Naya, había explicado en 2018, que el propósito para estos terrenos era, una vez aprobados los usos, construir una «residencia, de hasta 59 plazas, o una gran residencia, de más capacidad». Entonces había asegurado que la vivienda comunitaria contaba con «todos los permisos de la Xunta y el Ayuntamiento».

La propuesta inicial incluía también la creación de un aparcamiento exterior y otro dentro del cierre con 16 plazas. De este estacionamiento partirán los caminos arbolados que conectarán con la vivienda comunitaria. La construcción estaba planteada por fases para levantar módulos residenciales y viviendas en modelo de cohousing, o colaborativa.

Este plan especial preveía ejecutar las infraestructuras necesarias para albergar varios usos dotaciones privados, el sanitario-asistencial (21.640 metros cuadrados) y el dotacional múltiple (29.687 metros cuadrados en la mitad sur), cediendo una franja de terreno para ampliar la carretera provincial.

Por el momento se desconoce la financiación que haría falta para llevar a cabo esta iniciativa o cuando comenzarían las obras.

Tracking Pixel Contents