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Diego Maceiras, dueño del único supermercado de Caión: "Hemos sobrevivido 50 años gracias al verano"

La Panadería Maceiras es la última tienda de alimentación que permanece en pie en la localidad larachesa, con poco más de 600 habitantes, que se ha convertido en un punto de referencia para muchos turistas en los últimos años

Diego Maceiras en su tienda de alimentación de Caión.

Diego Maceiras en su tienda de alimentación de Caión. / Carlos Pardellas / CARLOS PARDELLAS

No ha sido fácil, pero la Panadería Maceiras de Caión ha logrado mantenerse en pie en “las buenas y en las malas” durante más de 50 años, siendo a día de hoy el único punto de venta de alimentación del lugar.

Diego Maceiras representa la tercera generación familiar al frente del negocio, que hasta hace poco contaba con un obrador propio. “Salvo pescado y carne, tenemos de todo, y aquí nos conocemos todos por nombre y apellido”, sostiene el larachés, que explica que la localidad vive un cambio “radical” en verano, cuando llegan los turistas.

Y es que este pueblo marinero de poco más de 600 habitantes, situado a unos 20 minutos de A Coruña, es uno de los destinos preferidos por muchos turistas para pasar las vacaciones.

“La realidad es que hemos sobrevivido 50 años gracias al verano”, afirma Maceiras, que lleva trabajando en el local desde los 16 años y asegura que el turismo no solo se ha mantenido, sino que incluso se ha incrementado considerablemente en los últimos años.

La parroquia llegó a tener hasta cinco supermercados

Algunas familias llevan más de 30 años veraneando en Caión, y la Panadería Maceiras, situada en la plaza, es uno de esos establecimientos en los que todos guardan recuerdos y crean otros nuevos verano tras verano, ya que además de supermercado es una especie local social.

“Muchos nos dicen que el día que nos marchemos cierra todo”, cuenta el dueño de la tienda de alimentación, que recuerda que la localidad llegó a tener hasta cinco supermercados y que el último de ellos cerró hace más de una década.

Diego Maceiras en su tienda de alimentación de Caión.

Diego Maceiras en su tienda de alimentación de Caión. / CARLOS PARDELLAS

Cuando llegaron las grandes cadenas a Arteixo y A Laracha esto fue cuesta abajo, pero sigue siendo necesario un sitio al que poder ir a por un recado o en caso de una urgencia”, señala el larachés. Durante el resto del año, el local da servicio a los vecinos y continúa vendiendo pan del día, que llega desde un obrador de Carballo.

Un relevo en el aire

“Las personas mayores que no tienen coche necesitan un lugar al que poder ir a comprar”, añade el propietario, que apunta que la población de Caión es cada vez más estacional, lo que dificulta mantener en pie los negocios de toda la vida.

En su caso, Diego cree que no habrá relevo generacional, salvo que alguna persona ajena a su familia decida continuar con su legado.

Supongo que tendremos que cerrar cuando yo me jubile, pero nunca se sabe, porque la vida da muchas vueltas”, declara el vendedor, que reconoce que, a pesar del esfuerzo que supone mantener abierto el local, el cariño y la fidelidad de sus clientes de siempre merecen la pena.

Abiertos de lunes a domingo

La panadería solo cierra los domingos por la tarde y Diego cuenta con la ayuda de una empleada, aunque asegura que es un trabajo “muy esclavo” que está desapareciendo poco a poco, con todo lo que eso supone.

“Es una pena ver cerrar a tus compañeros, pero nos hemos acostumbrado”, concluye el larachés, convencido de que su tienda permanecerá abierta hasta que él tenga que dejar de trabajar, aunque dice que no será fácil despedirse de sus vecinos. “Mientras tanto, seguiremos trabajando a tope en verano y haciendo las facturas en invierno”, sostiene el propietario.

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