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La finca que prioriza la libertad de los caballos: "Se trata de dar a la gente una conexión con el presente"

Iris González es la encargada de Finca Calina, un nuevo centro de rutas guiadas con caballo en Arteixo

Iris González con sus caballos en Finca Calina, en Arteixo.

Iris González con sus caballos en Finca Calina, en Arteixo. / LOC

Arteixo

Iris González siempre supo que quería trabajar con caballos. La propietaria y encargada de Finca Calina, especializada en las rutas personalizadas con caballos en semilibertad, es amante de estos animales desde los nueve años, pero no fue hasta hace un par de años que se animó a cumplir su sueño.

"Antes me dedicaba a la hostelería", explica, pero cuando su pareja falleció y ella comenzó a tener problemas de ansiedad y depresión, se dio cuenta de que "no era a lo que quería" dedicarse. González decidió entonces volver a los caballos, que le habían ayudado durante su infancia.

"Siempre me gustó su nobleza, la potencia que tenían, pero sobre todo la sensibilidad", dice González. "En momentos de estrés me bastaba volver a subir al caballo, porque no pensabas en lo que había abajo", añade.

"Conocía al dueño de los caballos que tengo ahora, siempre me pasaba por allí a montar para distraerme. Cuando caí enferma iba a ayudarle y trabajando se me vino la idea de las rutas y pensé, ¿por qué no hacerlo?", recuerda la propietaria. "Él ya es mayor y quería deshacerse de la carga de trabajo", explica González. Entonces decidió sacarse las certificaciones en Asturias e ir buscando los terrenos para hacer sus sueños posibles.

Su filosofía de trabajo en Finca Calina es sencilla: "Los caballos tienen que ser caballos". "Son animales que sufren claustrofobia de manera natural y que vivan en manada es lo ideal", señala González. Bajo esta premisa decidió tenerlos en régimen de semilibertad, donde pudieran pasar los días pastando en los campos y con el resto de compañeros. En total, Finca Calina cuenta con nueve animales, entre ellos Tafulla, Esmeralda o Aníbal, y su dueña señala que dentro de unos meses darán la bienvenida a dos potros.

Los caballos de Finca Calina pastando en los terrenos

Los caballos de Finca Calina pastando en los terrenos / LOC

Los animales cuentan ahora con 96.000 metros cuadrados a su libre disposición y con alimento, pero encontrar los terrenos no fue una tarea fácil. "Estuve año y medio buscando. Casualmente, encontré una finca aquí al lado de Barrañán, no muy lejos de donde los tenía el dueño original, y ahora disfrutan de la vida en semilibertad", dice González. "Un caballo reacciona a lo que conoce, si no sociabiliza después puede desarrollar agresividad", explica la dueña.

"Ayudan mucho a la hora de gestionar emociones"

Finca Calina se dedica a hacer rutas personalizadas por los arenales y senderos, pero González enfatiza a sus clientes la necesidad de que vengan con tiempo para poder conocer a los animales y cómo viven. "Si no sabes cómo reaccionan, cómo viven, no entiendes al caballo y no se crea vínculo", apunta la dueña. "La experiencia es maravillosa, se trata de darle a la gente una conexión con el presente".

Una de las prioridades para el futuro del centro es ofrecer los servicios de los caballos como animales de terapia a menores con diversidades funcionales. "Los ayuda muchísimo a la hora de gestionar sus emociones", señala González, que recuerda que durante sus prácticas en Asturias, vio de primera mano cómo podían ayudar los niños. "Me emocionó que niños con tetraplegia cuando los subías al caballo podías ver cómo se relajaba su cuerpo y conectaban".

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