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El antiguo Bar Plaza de Caión se alquila tras más de siete décadas de historia: "Merece otra vida"

Tras la jubilación de sus últimos gestores, que dirigieron el local durante 30 años desde su fundación en los años 50, los propietarios buscan a un nuevo hostelero conserve su esencia y la adapte a los tiempos actuales

Foto del bar en los años 60.

Foto del bar en los años 60. / LOC

A Laracha

Tras la jubilación de los últimos gestores del histórico Bar Plaza de Caión, que llevaba en activo desde la década de los cincuenta, sus propietarios han optado por buscarle «una segunda, o más bien tercera vida» al local. El establecimiento se alquila por unos 1.000 euros mensuales, aunque están dispuestos a ofrecer un periodo de «carencia» hasta su reapertura, para que los nuevos inquilinos puedan acondicionarlo.

Vista actual del edficio del antiguo Bar Plaza de Caión.

Vista actual del edficio del antiguo Bar Plaza de Caión. / C.F.R.

«Queremos a alguien que lo cuide, al igual que hicieron mis padres y los anteriores arrendatarios», afirma Ramón de la Fuente, uno de los hijos del matrimonio que fundó el negocio, que llegó a funcionar como ultramarinos, restaurante y hotel durante lo que el larachés considera los «tiempos dorados» de Caión.

Bajo y sótano suman 150 metros cuadrados

Actualmente se alquilan el bajo y el sótano, que suman 150 metros cuadrados, aunque en su día el edificio completo funcionaba como hospedaje. «Recuerdo que el comedor estaba en el primer piso, hoy reconvertido en vivienda, y que ofrecíamos habitaciones para seis o siete personas», señala De la Fuente.

Cuando nació Ramón, sus padres ya llevaban varios años trabajando en el restaurante, conocido en toda la comarca por sus pescados y mariscos. «Los domingos venían autobuses llenos a Caión y mis padres servían comidas hasta bien pasadas las seis de la tarde», cuenta Ramón, que regresó hace unos años a Galicia tras vivir y trabajar durante más de veinte años en Estados Unidos como profesor universitario de lenguas.

"Mi padre enseñó a comer percebes a un grupo de holandeses"

En una ocasión, De la Fuente buscó el nombre de la localidad larachesa de Caión en internet para enseñarles el lugar a sus alumnos, y el primer resultado fue una fotografía de su padre con un grupo de geólogos holandeses que se hospedaron durante una temporada en el Plaza para realizar estudios en la zona. «Mi padre les enseñó a comer percebes, porque ellos los comían con tenedor y cuchillo», recuerda el docente, que asegura que ya entonces era «muy habitual» recibir visitas de personas procedentes de distintas partes del mundo.

A día de hoy, la plaza de Caión cuenta con un único bar abierto de forma permanente y, aunque se mantienen en activo varios negocios locales, otros cerraron con el tiempo por falta de relevo generacional. No obstante, la oferta hostelera sigue siendo amplia en la localidad —en la que residen unas 600 personas—, ya que suma un total de nueve bares y restaurantes.

Vista del bajo del local en Caión.

Vista del bajo del local en Caión. / C.F.R.

En el caso del Plaza, uno de los locales más antiguos de la parroquia larachesa, los dueños decidieron poner el bajo en alquiler después de que, en la penúltima visita de Ramón, varios vecinos le preguntasen por el futuro del establecimiento.

«Me decían que era una pena que estuviese cerrado, y la verdad es que sí que lo es», afirma el propietario, convencido de que un negocio como este, curtido en mil y una batallas, merece «otra vida». Además, debido al incremento de turistas en los últimos tiempos, el caionés considera que el local tiene «muchas posibilidades» para hosteleros que quieran emprender o iniciar una nueva etapa más cercana a la gente y al mar, lejos del ruido y el bullicio de la ciudad.

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