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La central reversible de Meirama se impone en el concurso del nudo de transición justa en medio del debate ambiental

Coventina Renovables, que prevé invertir cerca de 445 millones de euros en el proyecto, ha resultado adjudicataria de los 408 MW solicitados y se ha comprometido a crear un total de 1.067 empleos

Lago das Encrobas, en Meirama.

Lago das Encrobas, en Meirama. / LOC

Cerceda

La central reversible de Meirama, declarada por la Xunta como proyecto industrial "estratégico", ha dado un paso clave hacia la red eléctrica, con el plan bajo la lupa de muchas asociaciones y entidades locales por su posible impacto en el agua de A Coruña y su área.

Y es que, después de registrar decenas de alegaciones, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ha publicado la propuesta de resolución provisional del concurso del nudo de transición justa de Meirama 220 kV, para así otorgar los derechos de acceso a la red eléctrica a los proyectos renovables que "maximicen los beneficios socioeconómicos locales" en la zona de transición justa de Meirama, en Cerceda, compuesta también por los municipios de A Laracha, Carral, Ordes y Tordoia.

La empresa Coventina Renovables, que prevé invertir cerca de 445 millones de euros en el proyecto, ha resultado adjudicataria de los 408 MW solicitados y se ha comprometido a crear un total de 1.067 empleos equivalentes a tiempo completo anualizados (ETC), a lo largo de diez años, en la operación y mantenimiento de la central hidráulica reversible y mediante el impulso a proyectos empresariales en la zona y medidas "en favor de la biodiversidad en el entorno del Lago de As Encrobas".

La promotora de la central de bombeo indica que su implantación en el territorio implicará más de 180 puestos de trabajo cuando las instalaciones e iniciativas estén operando a máximo rendimiento.

Formación profesional para 450 residentes de la zona

La adjudicataria, además, se compromete a impartir programas de formación profesional para 450 residentes de la zona de transición de justa, con un total de 67.500 horas. Igualmente, instalará 2.000 kW de autoconsumo fotovoltaico para viviendas y edificios municipales, y asegura que invertirá 2,8 millones de euros en actividades de conservación, restauración y promoción de la biodiversidad y ecosistemas.

Coventina deberá depositar una garantía de 52,8 millones de euros para asegurar el cumplimiento de estos compromisos socioeconómicos y, en todo caso, el proyecto deberá ser sometido al correspondiente procedimiento de evaluación ambiental en cumplimiento de la legislación vigente. En este sentido, el Miteco recuerda que ha concedido más de 183 millones de euros en ayudas a 59 proyectos en las zonas de transición justa Meirama y As Pontes.

Decenas de alegaciones por su posible impacto

La planta hidroeléctrica necesita agua a dos alturas, por lo que usará el lago de As Encrobas como depósito inferior, y construirá una nueva balsa situada a mayor altura. De acuerdo con los cálculos del proyecto, podrán circular 5,25 hectómetros cúbicos de agua, o sea, 5.250 millones de litros, que se desplazarán por un circuito subterráneo.

La iniciativa contempla desembocar las aguas en el embalse de Abegondo-Cecebre, considerado espacio natural protegido e incluido en la Red Natura 2000, que es además la principal fuente de suministro de agua de A Coruña y su área, lo que ha generado múltiples críticas por parte de algunas asociaciones y entidades locales.

Los colectivos que presentaron alegaciones al proyecto se mostraron preocupados por el bombeo y vaciado continuo de grandes volúmenes de agua, ya que consideran que podría "remover metales pesados y otros contaminantes" presentes en la balsa minera y trasladarlos al río Barcés y al propio embalse, comprometiendo la calidad del agua de consumo. Denunciaron que este riesgo no está adecuadamente evaluado en el estudio de impacto ambiental.

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