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La vida de película de Sebastiana Savasta: la bergondesa por la que intercedió Eva Perón cumple 100 años

La centenaria, nacida en Sicilia, se trasladó a Argentina tras la Segunda Guerra Mundial y vive desde hace 25 años en Ouces | A sus cien años se conserva lúcida y "encantada" con su vida en Bergondo: "Lo único que la limita un poco son sus piernas"

La centenaria arropada por familiares y la alcaldesa de Bergondo.

La centenaria arropada por familiares y la alcaldesa de Bergondo. / LOC

Sebastiana Savasta sopló ayer las velas de sus cien cumpleaños. Lo hizo en su casa de Ouces, Bergondo, acompañada de la gran familia que formó y a la que cuidó contra viento y marea durante una larga e intensa vida que arrancó un 10 de febrero de 1926 en Sicilia y que incluye episodios insólitos, como la intermediación de Eva Perón para que pudiese establecerse con su marido, su madre y sus dos hijos en Mar de Plata (Argentina).

Y es que Evita, volcada en aquel momento en causas solidarias, acudió al auxilio de esta bergondesa de adopción tras tener noticias por su madre de que se había quedado en tierra por sospechas infundadas de que padecía la fiebre amarilla: "Su marido, su madre y sus dos hijos embarcaron y ella tuvo que volver a Sicilia", cuenta su nieta Alicia Prado. Tras nueve meses en los que Sebastiana sobrevivió gracias a la ayuda de allegados de Sicilia, la intermediación de Evita le abrió finalmente las puertas de Mar de Plata, donde se asentó y vivió durante cincuenta años.

Este azaroso capítulo, digno de una película, salió a relucir en la larga sobremesa que siguió a la comida para conmemorar el feliz aniversario.

La estancia forzosa en la Sicilia de posguerra, separada de su familia, no fue el único escollo que superó esta centenaria, que vivió la Segunda Guerra Mundial en la isla italiana y que se quedó viuda con solo 38 años, embarazada de un mes. Su tesón y el sacrificio de sus hijos, que comenzaron a trabajar a muy corta edad, permitió a esta familia abrirse paso. "Tuvo unos hijos maravillosos. Mi marido empezó a trabajar con solo once añitos", cuenta su nuera.

"Ganchilla muchísimo"

Sebastiana compaginó las tareas del hogar con la gestión de un despacho de pan y con encargos de costura. Aún hoy, a sus cien años, con la aguja no hay quien le gane. "Ganchilla muchísimo", relata Alicia.

Hace ya 24 años que Sebastiana se estableció en Bergondo, de donde es natural su nuera. Ella, cuentan sus allegados, está "encantada" en el pueblo y se conserva totalmente lúcida. "Lo único que la limita un poco son las piernas", apuntan desde el Concello bergondés, que quiso felicitar en persona a esta vecina por su centenario.

La alcaldesa, Alejandra Pérez, se desplazó hasta la vivienda de Sebastiana en A Lagoa para entregarle un ramo de flores y un detalle conmemorativo.

La efeméride una fiesta que no se perdieron sus hijos, nietos y bisnietos, incluidos los que viven ultramar, que no dudaron en cruzar el charco para festejar con la matriarca su siglo de vida. "Para nosotros, es una bendición", celebra su nuera.

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