¿Sin vuelos para Semana Santa? 3 refugios únicos en A Coruña para viajar a otro mundo sin salir de la provincia
Situados cerca de la ciudad, estos enclaves ofrecen una desconexión absoluta con vistas espectaculares

Burbujas astronómicas de Albarari en Oleiros. / @petiscosgalegos
Cuando los festivos de Semana Santa empiezan a llamar a la puerta, las agendas de los coruñeses se llenan de dos tipos de planes. Algunos prefieren agarrar el pasaporte y cruzar el cielo, algo que será fácil este 2026 gracias a las más de 20 rutas aéreas abiertas en Galicia, y otros cambian las aerolíneas por el coche para moverse hacia destinos más próximos.
Para estos últimos, A Coruña esconde varios refugios que le dan la vuelta a la idea clásica de hotel para ofrecer una experiencia diferente, en la que las vistas y la privacidad son las que mandan. Ver el mar sin salir de la cama, dormir dentro de un faro o cerrar los ojos bajo el firmamento son algunas de las promesas de estos alojamientos únicos, situados en puntos como Breixo, Canide y Carnota.
Burbujas de Albarari en Oleiros: astronomía desde la cama
El interior de una de las burbujas de Albarari en Oleiros. / Albarari
No hay que salir de la comarca coruñesa para sentir que se han recorrido cientos de kilómetros. En Breixo (Oleiros), a 20 minutos de la ciudad, se encuentran las burbujas de Albarari, la empresa coruñesa responsable de este campamento astronómico al que suelen acudir muchas parejas que buscan una escapada romántica singular cerca de A Coruña.
Estas pompas transparentes, diseñadas para dos personas, albergan en su interior un dormitorio equipado con baño y un telescopio desde el que observar los cuerpos celestes. Y es que el firmamento es el gran objetivo de este enclave, certificado por la Fundación Starlight, en el que los huéspedes pueden tumbarse en la cama con las estrellas como techo.
Para ello, evidentemente, es importante que acompañe la climatología, por lo que se recomienda mirar la previsión meteorológica antes de formalizar una reserva. Solo sin nubes en el horizonte se puede disfrutar plenamente de esta experiencia, destacada por sus panorámicas nocturnas y la vista sobre el propio océano Atlántico.
En primavera y verano, uno puede acercarse a la Praia de As Margaridas, una hermosa cala de arena fina situada a 50 metros del complejo. Aunque para tomar el sol no es necesario alejarse de las burbujas, ya que cada una cuenta con su propio jardín para garantizar la privacidad de las estancias.
En total, el conjunto de Oleiros está integrado por siete cúpulas, lo que convierte este 'hotel' en un alojamiento tan original como exclusivo. Los que se quedan sin reserva en este municipio pueden probar suerte en otra de las ubicaciones de Albarari, que también ha instalado sus burbujas en Sanxenxo.
Desayuno con vistas a la Torre de Hércules en las Cabañas de Canide

Desayuno en una de las cabañas de Canide. / Cabañas de Canide
Cerca de A Coruña hay hoteles que ya se han hecho virales, como Mi Tesoro, una pequeña aldea Hobbit ubicada en Viveiro. Pero también hay otros menos conocidos, en los que la magia está tanto en el propio hospedaje como en la naturaleza que lo rodea, como las encantadoras cabañas de madera de la urbanización de Santa María de Canide (Mera).
Su cercanía a la ciudad -están a solo 12 kilómetros de A Coruña- las han convertido en una opción popular entre los coruñeses a la hora de hacer una escapada de Semana Santa, ya sea romántica o en familia. Primero, por su privacidad -sin vecinos al otro lado de la pared y con porche propio- y, segundo, por sus "impresionantes vistas a la ría de A Coruña" y a la Torre de Hércules, que se pueden disfrutar a través de sus amplias cristaleras.

Cabañas de Canide, en Mera. / Cabañas de Canide
Precisamente esta panorámica es uno de los mayores reclamos para los huéspedes, que están en contacto directo con uno de los refugios naturales más importantes de Galicia. Se trata de las Mariñas Coruñesas e Terras do Mandeo, la segunda Reserva de la Biosfera más grande de la comunidad, en la que se instalan tanto las cabañas como la suite y la villa que integran el complejo.
Faro de Lariño: dormir frente a las olas del Atlántico

El hotel del Faro de Lariño, en Carnota. / Emotional Hotel Altodadock Faro de Lariño
Pocas veces en la vida tiene uno la oportunidad de dormir en un faro. Pero eso es precisamente lo que ofrece Faro de Lariño, la construcción marítima de Carnota reconvertida en un "emotional hotel".
Según los responsables de la estructura, se trata de uno de los alojamientos "más originales y emocionantes de Galicia y, ¿por qué no?, del mundo", pensado para que el público disfrute de "una experiencia única e irrepetible". Como es natural, el mar es el eje absoluto del complejo, con una decoración que gira en torno al oleaje y una taberna, El Ariete, creada en honor al naufragio del barco homónimo.
Es difícil reposar más cerca del mar que en sus habitaciones, que se asoman al océano y mecen a los huéspedes con su oleaje. Fuera de ellas, la magia continua en los monumentos naturales que rodean el lugar, como la cascada de Ézaro -la única de Europa que desemboca en el mar- y la playa de Carnota, considerada una de las mejores del continente europeo por medios internacionales como The Guardian.
- Terrazas secretas en A Coruña: las 6 joyas de barrio favoritas de los vecinos (de Lonzas a O Portiño) para merendar al sol esta primavera
- Así es el calendario del Deportivo en la recta final de Segunda División: rivales, viajes y duelos directos
- Los Jove, Collazo y Modesto Rodríguez promueven pisos turísticos en dos edificios ruinosos en el centro de A Coruña
- Del primer Zara del mundo a supermercado Dia: el emblemático local de Juan Flórez, en A Coruña, ya tiene nuevo inquilino
- El lotero acusado de quedarse con la Primitiva millonaria: 'Cuando encuentro el boleto no tengo a nadie delante
- La Xunta anuncia una nueva oferta de empleo público con más de 800 plazas de libre acceso
- Francisco Vázquez, exalcalde de A Coruña, solicita al Deportivo no cambiar su topónimo
- Así está la clasificación de Segunda División: El Dépor recupera la segunda plaza