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Culleredo retira el nombre de dos alcaldes franquistas de sus calles

El Concello también propone retirar la condición de hijos adoptivos de Ricardo Catoira y Diego Salas

Acto público y entierro en el cementerio de Almeiras de los dos guerrilleros antifranquistas represaliados

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Culleredo

El Gobierno municipal de Culleredo llevará al próximo pleno, del 31 de marzo, la retirada de la condición de hijos adoptivos de Ricardo Catoira y Diego Salas, dos personajes con estrechos vínculos con el régimen franquista, además de retirar los nombres de las calles de Sanjurjo de Carricarte, en O Burgo, y Alcalde Narciso Pardo, en Liñares.

La propuesta se basa en un informe técnico elaborado por el departamento de Cultura municipal, basado en parte en las investigaciones del historiador local Carlos Pereira sobre los efectos del franquismo en Culleredo. El alcalde, José Ramón Rioboo, destacó que es "una medida firme en cumplimiento de la ley de memoria democrática como acto de justicia y dignidad". "Debemos dejar de honrar a quienes representaron la represión y dar paso a referentes que de verdad nos representen a todos y todas", expresó el regidor.

Retirada de nombres de las calles

El Gobierno local propondrá quitarle el nombre de Eduardo Sanjurjo de Carricarte, antiguo alcalde de A Coruña de 1963 al 1965, en O Burgo. El exregidor fue parte de varios tribunales militares y participó activamente en la represión durante el régimen. Sanjurjo de Carricarte argumentó y redactó sentencias para que firmaran otros miembros del tribunal, como el consejo de guerra sumarísimo del 30 de julio de 1947, donde se procesaron a 56 personas, varias de ellas vecinas de Culleredo. A ellos se les acusó de organización de células, de repartir periódicos clandestinos, de labores de captación y cotización para el PCE, de estar en relación coas partidas de guerrilleros y de infiltrarse en la Fábrica de Armas.

Culleredo inauguró el nombre del vial en 1969, bajo la justificación de su papel a la hora de impulsar la Universidade Laboral. A pesar de ello, el informe destaca que en los archivos municipales no se encuentran referencias de él y aclara que la iniciativa para el centro partió de la Diputación de A Coruña.

La calle que lleva su nombre pasará a llamarse, a petición de la asociación vecinal O Noso Burgo, José Ferreiro, en honor al antiguo cura de la parroquia que se dedicó a apoyar las causas de las personas vulnerables.

Narciso Pardo Veira ejerció de concejal del municipio entre 1943 y 1948 y era un destacado dirigente provincial de la Falange que se dedicaba a controlar a los labradores y ganaderos. Fue elegido alcalde de Culleredo en 1952, ejerciendo el cargo hasta 1955. Durante su tiempo en el consistorio, tanto como concejal como regidor, se nombraron como hijos adoptivos a Catoira y Salas. La propuesta del Ejecutivo local para este vial es renombrarla calle Tolerancia.

Ricardo Catoira y Diego Salas

Los reconocimientos que se proponen retirar a los hijos adoptivos datan de propuestas aprobadas durante la dictadura. Ricardo Catoira, nombrado hijo adoptivo el 16 de junio de 1955, fue un funcionario del Gobierno Civil de A Coruña que tuvo una relación personal con Francisco Franco, donde lo acompañó en la Guerra Civil desde Burgos.

En el informe técnico de Cultura se incluye el acuerdo plenario de 1955. En este destacan la "continua preocupación" de Catoira para "realizar intervenciones para el engrandecimiento del pueblo" de Culleredo, donde residían sus padres. La resolución, aprobada con "entusiasmo y unanimidad" lo califica como un "caballero virtuoso, sin mácula; perseverante en la práctica de las buenas acciones".

Ricardo Catoira era considerado, según apunta el historiador José de Cora como "otro hombre fundamental en el círculo cercano de Franco, algo más que su secretario particular y personaje de absoluto peso a la hora de elegir quienes tendrá el general a su lado".

De acuerdo con la sentencia sobre la propiedad del Pazo de Meirás, Catoira fue una "pieza fundamental" en la gestión del inmueble, como miembro de un triángulo donde también estaba el conocido como "hortelano" y el propio Franco. En 1939 el dictador creó sus Casas Civil y Militar, con la primera encargada de coordinar y ejecutar las funciones de apoyo a las actividades desempeñadas por la jefatura del Estado. Catoira fue nombrado oficial de la segunda jefatura de la Casa Civil, un puesto de relación directa con Franco.

El funcionario participó también en la entrega de la Casa Cornide, en la ciudad de A Coruña, a Carmen Polo. En correspondencias a Hacienda Catoira expresaba cómo la adjudicación del inmueble mediante el Pleno era la "mejor fórmula" y "no se hace una adjudicación directa de bienes que fueron del Estado al propio Caudillo".

En 1968 Catoira fue uno de los testigos del testamento del dictador y en 1972 recibió la Gran Cruz de la Orden del Mérito Civil.

El Concello también retira los honores a Diego Salas, gobernador civil de varias provincias, vicesecretario general de la Falange Española Tradicionalista y de las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista y procurador de las Cortes franquistas. Antes de la Guerra Civil fue fundador y secretario provincial de la Falange.

La resolución plenaria de 1945 le atribuía un "apego poco común al medio rural, base del bienestar nacional" y destacaba su "labor de tipo social" que "benefició enormemente a las clases menesterosas".

Durante su vida el trabajó para convertir la dictadura franquista en un régimen plenamente totalitario, aunque no lo llegó a sacar adelante. Con la muerte del dictador, Salas fue uno de los 59 procuradores que votaron en contra de la Ley para la Reforma Política. Había sido galardonado con la Gran Cruz del Orden del Mérito Civil, y de la Gran Cruz y Encomienda de la Orden Imperial del Yugo y las Flechas.

Con estas acciones el Concello de Culleredo continúa sus acciones en defensa de la memoria democrática, entre las que destacan la recepción de los cuerpos de dos represaliados el pasado verano.

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