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El Pleno de Culleredo aprueba la retirada de honores a figuras ligadas al franquismo

La corporación ha votado por unanimidad para retirar el reconocimiento de hijo adoptivo a Diego Salas y Ricardo Catoira y acuerdan cambiar los nombres de las calles Sanjurjo de Carricarte y alcalde Narciso Prado

Pleno de Culleredo en una sesión anterior. | LOC

Pleno de Culleredo en una sesión anterior. | LOC

Culleredo

El Pleno de Culleredo acordó este martes la retirada de la condición de hijos adoptivos a Ricardo Catoira, uno de los gestores del Pazo de Meirás, y a Diego Salas, vicesecretario general de la Falange, con una propuesta que salió adelante con los votos de todos los miembros de la corporación.

La corporación también aprobó la propuesta para retirar los nombres del alcalde franquista Sanjurjo de Carricarte de una calle de O Burgo y cambiarlo por Xosé Ferreiro, antiguo párroco del núcleo, además de cambiar la calle Alcalde Narciso Prado, en Liñares, por calle Tolerancia. El Gobierno local afirmó que estas decisiones se tomaban para cumplir con la Ley de Memoria Democrática y como "acto de justicia y dignidad".

La concejala socialista Marta Figueroa fue la encargada de pedir el voto para las propuestas por "la justicia, por la dignidad y la convivencia". "No solo gestionamos el presente, sino que definimos nuestra postura ante la historia", afirmó. Figueroa también recordó el esfuerzo del Gobierno municipal para recordar a los represaliados durante la Guerra Civil, como en el acto realizado el pasado verano.

La edila del BNG, Beatriz Pérez, explicó que esta decisión "non vai de facer xuizos simplistas sobre o pasado", sino de "facer xustiza" y recordar que detrás de cada decisión "hai persoas silenciadas, que perderon dereitos liberdade e a súa vida". "Esta corporación non esquece, non xustifica e non mira para outro lado", dijo. La concejala nacionalista también pidió al Ejecutivo local que presente al pleno nuevas propuestas para eliminar nombres franquistas que todavía quedan en el callejero de Culleredo.

El PP intervino tan solo durante el debate sobre el cambio de nombres de las calles señalando que "la ley está para cumplirla" y que "hay personas que han dejado huella y merecen ese reconocimiento", en relación al párroco Xosé Ferreiro. "Dicho esto, hay algo que no aceptamos, y es que todo se quede en una placa", criticaron los populares aludiendo a los desperfectos de los viales. "El problema no es como se llama la calle, sino cómo está la calle", dijo la concejala Vanesa Fernández.

Ambas propuestas salieron adelante con los votos de todos los grupos de la corporación.

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