Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Alfonso Vázquez entrega un premio de 1,5 millones en su puesto de la ONCE en Sada

El premio del 'Sueldazo' de la ONCE vendido en Sada por Alfonso Vázquez consta de 300.000 euros al contado y 5.000 euros mensuales durante 20 años

Alfonso Vázquez, vendedor de la ONCE que repartió el 'Sueldazo' en Sada.

Alfonso Vázquez, vendedor de la ONCE que repartió el 'Sueldazo' en Sada. / LOC

Sada

La persona que compró un boleto del 'Sueldazo' de la ONCE este viernes en el puesto de la Avenida da Mariña de Sada tardará mucho en olvidar lo acontecido este sábado. Por lo menos 20 años, ya que con cinco aciertos más la serie, ha logrado un premio de 1,5 millones de euros, que se reparte en un pago único de 300.000 euros y un sueldo de 5.000 euros al mes durante 20 anualidades. No es el único de la comarca, ya que el sorteo también dejó un 'pellizco' en A Coruña.

El encargado de vender el boleto agraciado es Alfonso Vázquez, que lleva 23 años en la ONCE y 2 años en su puesto actual, en Sada. Aunque él es vecino de Oleiros, se desplaza hasta allí todas las mañanas. Reconoce que el de este sábado "es el mayor premio que repartí", aunque también ha vendido 'rascas' de cuatro cifras o un premio de cinco cifras más la serie en el sorteo extraordinario del 11 del 11 en el puesto que antes regentaba, situado en el hipermercado Eroski de la localidad.

Alfonso se enteró en la mañana de este lunes de la suerte que había repartido. El encargado de darle el aviso fue un compañero de la oficina. Después, ya con más calma, pudo corroborar que se trataba de un único boleto vendido a través de TPV, "seguramente el viernes por la tarde a última hora", apunta. Respecto al agraciado o agraciada, asegura no conocer su identidad, aunque también matiza que si la conociese "tampoco lo desvelaría por discreción".

Y es que Alfonso tiene claro que, más allá de la alegría, repartir el premio "es parte de mi trabajo". "Si viene y me da las gracias, a mí ya me llega", afirma Vázquez, que explica que cuando conoció la noticia "me alegré primero por el cliente, después por la empresa y por mí, porque siempre que se da un premio suben las ventas".

No obstante, cierra la jornada de este lunes con el convencimiento de que va a devolver cupones, porque el efecto del premio aún no se ha hecho notar. "La gente se enterará cuando lo vea publicado en los periódicos", asume. De hecho ese es el principal argumento que esgrime para justificar que hayan sido "pocas" las personas que se acercaron a su establecimiento para felicitarle por la concesión de tan buen premio.

Vázquez insiste en que para él el mayor premio es la fidelidad de su clientela, "que te consideren 'el de siempre' y que te elijan por el trato y por la profesionalidad en el trabajo". "Yo vendo cupones; si alguien gana, obviamente me alegraré por ello, pero es mi trabajo", remarca con humildad, pero siendo consciente de lo mucho que le ha podido cambiar la vida a ese cliente desconocido que en los próximos 20 años no debería tener dificultades para llegar a fin de mes.

Tracking Pixel Contents