Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Betanzos llega a un principio de acuerdo para adjudicar el hotel San Roque a una nueva empresa y poner fin a décadas de irregularidades

La compañía, cuyo nombre evita desvelar, asumiría la gestión del hotel, el restaurante y el parking

El traspaso de la concesión debe ser refrendado por los técnicos municipales

La concesión se vio enturbiada desde el principio por denuncias por impagos, subarriendos ilegales y otros incumplimientos

FACHADA DEL HOTEL SAN ROQUE, EN EL CONCELLO DE BETANZOS.

FACHADA DEL HOTEL SAN ROQUE, EN EL CONCELLO DE BETANZOS. / VICTOR ECHAVE

Betanzos

El Concello de Betanzos ha llegado a un principio de acuerdo con una empresa para que tome las riendas de la concesión del complejo San Roque, que suma décadas en situación irregular y que está inmerso en un juicio por supuestos impagos, subarriendo no consentido e incumplimientos contractuales.

El Gobierno local reveló hoy que mantiene desde hace meses conversaciones con esta nueva compañía, cuyo nombre se niega a desvelar, para "dar solución a la situación de inestabilidad y otros problemas jurídicos y económicos que este complejo arrastra desde hace varios lustros".

Tras alcanzar este principio de acuerdo entre la concesionaria y la empresa interesada en las instalaciones, el Gobierno local ha reunido a los grupos de la oposición para informarles en detalle de unas negociaciones con las que aspira a “dar un nuevo impulso al complejo”. El Ejecutivo subraya que los acuerdos no se limitan al hotel, sino que abarcan otros servicios cerrados actualmente o que ni siquiera llegaron abrir, en concreto el restaurante (Museo-degustación) y el parking subterráneo que nunca se utilizó.

María Barral explicó que esta nueva empresa "está en condiciones de asumir la gestión del complejo y lo que ello acarrea en cuanto a situación económica y a aspectos de legalización y puesta en funcionamiento del aparcamiento subterráneo". Esa propuesta deberá ahora contar con los informes municipales definitivos para elevarla a aprobación plenaria y dar conformidad o no a este nuevo proyecto, explica el Ejecutivo en un comunicado.

Paso importante para el desbloqueo

"Se trata de un paso importante para desbloquear una situación que no fue la más adecuada en estos últimos años”, afirma la regidora, que apunta a la mejora que supondrá "poder contar con todos los servicios del complejo, incluyendo el aparcamiento subterráneo, en una ciudad que tiene una importante demanda de plazas hoteleras y con un crecimiento turístico que es palpable y visible". "Es sumamente importante para Betanzos. Ahora, en principio, se dan las circunstancias adecuadas para revertir un problema que este Concello tenía desde hace años”, concluye.

La propuesta deberá ser refrendada por el pleno. El BNG, socio de investidura y partido que sacó a relucir hace ya más de una década las irregularidades del complejo San Roque, admite la necesidad de solucionar "cuanto antes" esta situación, aunque no a cualquier precio. Su portavoz, Amelia Sánchez, advierte de la importancia de no repetir errores del pasado y asegurarse de que el proyecto hotelero disponga de las garantías suficientes y de que la empresa que asuma la gestión disponga de la solvencia suficiente para asumir todos los servicios y saldar la importante deuda que lastra esta concesión.

Antecedentes: Una concesión que nació con mal pie

Las irregularidades en el complejo San Roque de Betanzos trascendieron en 2012, a raíz de que el Estado sacase a subasta esta concesión hotelera que nunca dio los frutos pretendidos y que ha funcionado sin licencias de actividad y sin aportar las fianzas preceptivas. Fue entonces cuando los betanceiros tuvieron conocimiento de las deudas que rodeaban este negocio, gestado a finales de los años noventa para dar una segunda vida al Asilo Manuel Naveira.

A raíz de la puja, que se saldó sin postores, el BNG de Betanzos reclamó informes que arrojasen luz sobre la situación de esta concesión. Las conclusiones de los funcionarios jurídicos fueron demoledoras. En un informe fechado en 2014, el por entonces secretario reveló que, 16 años después de la adjudicación, la empresa que gestionaba estas instalaciones aún no había tramitado las correspondientes licencias de apertura definitiva, funcionamiento y explotación de ninguna de las actividades del complejo hotelero. No solo eso. El habilitado encargado de velar por la correcta gestión municipal sacó los colores al Concello al revelar que durante todo ese tiempo, el Ayuntamiento todavía no había cobrado la renta de 600 euros anuales que establecía el contrato y que la concesionaria tenía la obligación de abonar desde 2009 (los primeros diez años estaba exenta), ni tampoco había establecido las fianzas de obras, concesión y arrendamiento ni aprobado las tasas del aparcamiento subterráneo que la concesionaria se comprometió a poner en marcha.

En un duro informe, Secretaría atribuyó esta insólita situación a la "persistente y obsesiva intencionalidad del contratista de incumplir el contrato" y al "abandono en la debida inspección de los servicios y actividades municipales por parte de todas las corporaciones actuantes".

El accionista principal: una sociedad radicada en Ámsterdam sin personal

Las sorpresas no pararon ahí. Tras las demoledoras conclusiones sobre la falta de control de esta concesión, el Concello accedió a constituir una comisión de investigación que reveló otros datos inesperados, como la entrada en 2003 de un misterioso inversor que asumió el 80% de las participaciones de Complejo San Roque SL. Se trataba de Aitona Investiments, una sociedad de los Países Bajos sin trabajadores en la plantilla, según un informe de Secretaría de 2015.

Esta misteriosa empresa con sede en Ámsterdan se constituyó en 1999, el mismo año en que arrancaron las obras de reforma del antiguo asilo para convertirlo en un complejo hostelero, cuya gestión había sido adjudicada a la entidad Complejo de San Roque. Cuatro años después, en junio de 2003, esta empresa radicada en Hoodfddorp entró en la sociedad y se produjo una ampliación del capital social que pasó de las 500.000 pesetas iniciales (3.000 euros) a 600.005 euros. De las cien participaciones repartidas entre los socios Antonio Sánchez López (34), Pedro Rocha Corral (33) y Manuel Reina Gómez (33) se pasó a 20.100 participaciones, de las que 15.600 pertenecen a la empresa holandesa (un 77,6%).

Este dato dejó perplejos a los grupos de la oposición, PP y BNG, que instaron al Gobierno local (PSOE) a aclarar cómo había llegado un fondo de inversor de los Países Bajos a acaparar las acciones del hotel de Betanzos. La pregunta, una década después, todavía sigue sin respuesta.

El hotel de los líos: impagos, desahucios y misteriosos gestores

A lo largo del último año, el hotel ha tenido diversos gestores que no han sido reconocidos por el Concello. Es más, en otra surrealista vuelta de tuerca, el Ayuntamiento llegó a afirmar que desconocía la identidad de las personas que gestionaban este complejo hotelero en régimen de concesión.

La primera petición de desahucio por los impagos de la renta de este hotel, de solo 600 euros al año, se remontan a 2015. Tres años después, el Concello de Betanzos volvió a llevar a la gestora a juicio para resolver el contrato por impagos y un subarriendo irregular. Finalmente, el Consistorio retiró la demanda tras saldar la empresa sus deudas.

En 2021, el Concello volvió a interponer una denuncia por impagos. A lo largo de todos estos años, el Ejecutivo municipal llegó a afirmar que ignoraba quiénes gestionaban el hotel, que cambió de nombre y pasó a denominarse Villa de Betanzos. Su gestor, Gabino Gómez, se mostró sorprendido y afirmó haber informado en persona al Concello en 2015 de este subarriendo.

Tracking Pixel Contents