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La cantera de cine en Culleredo: jóvenes dan vida a sus propias historias

Más de 80 alumnos de los centros Eduardo Blanco Amor y Rego de Trabe trabajan en la creación de cortometrajes para aprender las posibilidades laborales que hay dentro del mundo audiovisual

Dos alumnas grabando un corto para la actividad 'Culleredo, de cine'

Dos alumnas grabando un corto para la actividad 'Culleredo, de cine' / LOC

Culleredo

Culleredo tiene cantera de cine. O al menos se intenta crear con la actividad Culleredo, de cine, que estos días están realizando más de 80 alumnos de los centros de educación secundaria Eduardo Blanco Amor y Rego de Trabe.

"Son la generación que más cine ha consumido de la historia", explica Hugh McGinley, el director de la actividad, que añade que los alumnos "saben pero no saben lo mucho que saben". La iniciativa puesta en marcha por el Concello busca convertir las aulas en platós de cine y dar a los estudiantes una oportunidad de conectar con el sector y valorar las posibilidades laborales que tiene. Los estudiantes presentarán sus creaciones el próximo mes de junio en Cullerciencia.

La actividad comienza con la distinción entre largometrajes y cortometrajes, unos conceptos básicos de cine y la elaboración de guiones. "Tienen las ideas muy claras y saben el por qué de las cosas", señala el director. Así, los alumnos son capaces de saber cómo transmitir una idea, saben instintivamente qué plano transmiten tensión, cuáles dan una sensación de superioridad. "Lo que les sorprende es que grabemos en horizontal, pero yo siempre les contesto lo mismo, que dónde tiene puestos los ojos, si en horizontal o en vertical", dice McGinley.

"Lo primero es entender quiénes somos, qué estamos haciendo y las limitaciones que tenemos. Desde ahí podemos crear historias y eclosiona la creatividad", explica el encargado de la actividad. Con cero presupuestos, actores amateur y en las instalaciones escolares consiguen llevar a cabo todo tipo de cortos. "He apoyado más de 100 cortos en aulas y las temáticas nunca se repiten", apunta.

Entre los géneros que prefieren están la ciencia ficción, el thriller o el terror. "En Culleredo, por ejemplo, acabamos de atropellar a una profe. Acordonamos la calle, la tapamos con una sábana... Para ellos, si pueden matar a la profe de mates es un éxito", dice McGinley.

Con el tiempo van aprendiendo los términos, la diferencia entre toma y plano, lo que es una secuencia, y acaban incorporándolos en su día a día al ver cine. Para muchos, la actividad sirve para poner en perspectiva todo el trabajo que hay detrás de un producto audiovisual, sobre todo a los que se sentían tentados a comenzar a crear contenido para redes sociales.

"Hay muchos a los que les pica la mosca y tienen curiosidad, ya nos han dicho alguna vez las profes de un alumno que no hablaba que no se había metido tanto nunca en una actividad, y les preguntan qué necesitan para meterse a Imaxe e Son", dice el director que añade que "suele pasar con los que están detrás de la cámara, que aprenden fotografía o cómo hacer un storyboard". Ahora, afirma McGinley, "el audiovisual gallego vive un muy buen momento", por lo que hay muchas oportunidades especialmente para los que quieren trabajar detrás de la cámara.

Una vez terminado el rodaje, donde son asistidos por McGinley, los alumnos también participan en los primeros pasos de la edición, aunque el "pulido" final lo lleva a cabo el director. "Así el resultado les gusta más y los va a conectar con su corto", dice.

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