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Parece California, pero está en A Coruña: la terraza 'oculta' de Bastiagueiro para brindar entre palmeras este verano

Con una postal digna de la Costa Oeste, este balcón de 250 metros cuadrados ofrece una de las mejores vistas de Oleiros

Los clientes disfrutan de sus copas en esta singular terraza de A Coruña con vistas al Atlántico.

Los clientes disfrutan de sus copas en esta singular terraza de A Coruña con vistas al Atlántico. / Vaiche Boa

El cielo teñido de rojo y los aires de un beach club de California. Así da la bienvenida a las visitas una de las terrazas más singulares de A Coruña, que presume de lo que sus fans más acérrimos definen como "unas vistas increíbles y una puesta de sol digna de ver".

Con la llegada del buen tiempo, muchos coruñeses se apresuran a repartirse entre sus mesas y sus hamacas para despedir el día con un vermú o picar algo sobre el vaivén de las olas de Bastiagueiro. Allí, frente al arenal y entre el verdor del parque de las Trece Rosas, es donde se ubica Vaiche Boa, una de esas terrazas ocultas de A Coruña que los amantes del tardeo siempre tienen subrayado en fosforito.

Arroz frente al mar y picoteo: el secreto mejor guardado de Vaiche Boa

Este balcón asomado a la playa de Bastiagueiro es uno de los más amplios de la zona y uno de los más alabados por la panorámica que ofrece: una postal perfecta de la bahía coruñesa enmarcada entre palmeras, que, para muchos, poco tiene que envidiar a las estampas de la Costa Oeste californiana.

Los vermús están a la orden del día y también las cañas, los vinos y los cafés. De fondo, la música contribuye a construir lo que este bar-restaurante ha llamado "la receta perfecta para relajarse": bebida, ambiente "chill" y opciones de picoteo para acabar de redondear la tarde.

Atardecer en esta terraza sobre la playa de Bastiagueiro, en A Coruña.

Atardecer en la terraza de Vaiche Boa, en A Coruña. / Vaiche Boa

"Estamos seguros de que la expresión 'un bocadito de cielo' la dijo algien que probó nuestra banderilla", dicen desde el local, que ofrece opciones como tartar de bonito, patatas bravas y croquetas de ibérico con las que acompañar las copas.

Se trata de algunos de los platos que más suelen llenar las mesas de la terraza, en la que pueden llegar a reunirse hasta 150 personas. En total, hay 250 metros cuadrados para brindar frente al océano, bien sea bajo los rayos del sol o en la zona de la pérgola.

Los que aterrizan en el lugar al mediodía o a la cena, también pueden disfrutar del menú del restaurante. Pocos de ellos se marchan sin pedir el arroz, una de las especialidades de esta terraza abierta al mar, porque, dicen en Vaiche Boa, ahí se cocinan "los mejores".

El de rape con langostinos y el negro con calamar a la plancha son fijos, aunque siempre hay uno "fuera de carta" que va variando de ingredientes. En los dulces, y también al margen del menú, se ha incorporado hace poco una torrija con helado de vainilla que ya está robando corazones entre el público. "Nosotros lo ponemos en el centro de la mesa y no nos hacemos responsables de lo que pase".

Cada cosa a su hora

El chiringuito situado en el exterior y la cocina del restaurante funcionan en horarios diferentes. Por eso, es recomendable elegir con cierta previsión el plan que se desea y reservar si se elige tirar de los fogones.

Según indica el restaurante, las comidas se sirven de miércoles a domingo de 13.00 a 16.00 horas y los viernes y sábados de 20.00 a 23.00 horas. A la terraza se puede acudir los miércoles, jueves y domingos de 12.00 a 19.00 horas, una horquilla que se amplía considerablemente el viernes y el sábado, cuando abren de 12.00 a 23.00 horas.

Si se quiere picar en el exterior, uno puede acercarse de miércoles a domingo entre las 13.00 y las 18.00 horas. Las opciones gastronómicas varían en función del horario, pero hay algo que nunca cambia: ya se esté dentro o fuera, por la mañana o por la noche, la panorámica sobre el arenal siempre estará ahí para alegrar la vista desde la mesa.

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