Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Sale a subasta el edificio inacabado de la rúa Valdoncel en Betanzos

El inmueble, que rompe la estética de una de las vías principales de la ciudad, saldrá a subasta judicial por una ejecución hipotecaria con un valor de tasación de 156.263 euros

Edificio inacabado en la rúa Valdoncel, en Betanzos, que será subastado.

Edificio inacabado en la rúa Valdoncel, en Betanzos, que será subastado. / LOC

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Betanzos

Betanzos avanza con paso lento pero seguro para devolver el esplendor a sus calles. Después de décadas de abandono, impulsados por la recuperación del sector inmobiliario, muchos edificios están en el punto de mira de los promotores para gozar de una nueva vida. Este podría ser el futuro de uno de los emblemáticos esqueletos que ocupan el centro histórico. Y es que el edificio situado en el número 47 de la rúa Valdoncel podría cambiar de manos en breve en caso de prosperar la subasta judicial que afecta a esta propiedad.

La venta en pública subasta del inmueble, un edificio de bajo y tres alturas con la fachada pintada en color verde pero sin rematar, responde a una ejecución hipotecaria. El valor de tasación, según recoge el edicto del Juzgado de Instrucción número 4 de Betanzos, asciende a 156.263 euros.

La subasta se abrirá en el plazo de 24 horas a contar a partir de la publicación del anuncio en el Boletín Oficial del Estado y admitirá pujas durante un período de 20 días naturales. Las personas o entidades interesadas en participar en la misma deberán presentar un depósito del 5% del valor de los bienes ante la Agencia Tributaria.

Esqueletos que vuelven a la vida

El de la rúa Valdoncel, vía que comunica la zona de A Ponte Nova con la plaza de los Hermanos García Naveira, no es el único edificio a medio construir que podría tener los días contados. El bloque de 53 viviendas situado en el número 50 de la rúa Mandeo, al otro lado del río pero perfectamente visible desde muchos rincones del casco histórico, tiene todas las papeletas para volver a ver obreros trabajando sobre su estructura.

Un empresario ha adquirido recientemente el inmueble, un mamotreto que lleva en un limbo casi dos décadas, desde que el Concello dictó un requerimiento en 2007 para su legalización que no fue atendido por la promotora, que entró en concurso de acreedores por la crisis del ladrillo.

Así lo anunció el Gobierno local en el último pleno en el que deslizó que, tras años de cambiar de cambios de manos entre entidades bancarias, un particular había decidido adquirirlo a la Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb) con la intención de "reponer a la legalidad esta construcción". Un empresario que, como apuntaban desde el Concello, "mantiene un contacto fluido y constante con los servicios técnicos" para analizar las vías para adaptar la estructura a la legalidad y finalizar la construcción.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents