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Concurso de tortillas en Orro: tradición y comunidad en el Día das Letras Galegas

Más de 70 vecinos de la parroquia se reunieron para celebrar el Día das Letras Galegas donde, además de disfrutar de la música, pudieron demostrar sus dotes culinarias

Marisa, a la izquierda, y Oliva, ganadora y participante en el concurso de tortillas de Orro

Marisa, a la izquierda, y Oliva, ganadora y participante en el concurso de tortillas de Orro / Gus de la Paz

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Culleredo

La parroquia de Orro, en Culleredo, celebra el Día das Letras Galegas juntando a los vecinos en torno a una comida: la tortilla. Todos los años los residentes de este núcleo se reúnen para competir en su concurso de tortillas, por el que reciben una cesta de productos.

Hasta 17 personas presentaron sus creaciones culinarias, que incluían desde las más tradicionales, algunas tirando a betanceiras y otras con otros ingredientes como pimientos o jamón. Iván Álvarez, uno de los miembros de la asociación de vecinos, señala que una buena tortilla "necesita unhas patacas e ovos da casa" como elementos esenciales. Oliva Salgado, una de las ganadoras en las ediciones anteriores, apunta que han llegado a presentarse hasta 66 concursantes en los 19 años que ellos llevan con esta celebración.

Los vecinos de Orro compiten por el premio a la mejor tortilla

Gus de la Paz

Los vecinos recuerdan algunos de los experimentos que más han llamado la atención a lo largo de los años: una tortilla con berberechos, otra de de gambas... La misma Oliva consiguió el galardón hace dos años con una tortilla de cebolla y torreznos. Para ella el secreto de un buen plato es hacerlo "con mucho cariño".

Una vez llegaron los más de 70 comensales que iban a celebrar el día, un jurado de cinco vecinos escogidos entre los que no han participado se encierra en una habitación e intenta decidir cuál es la mejor tortilla de entre todas las presentadas. Algunos de la parroquia ya avisan que, por lo general, "suelen gustar las que están muy hechas". Este año el jurado lo tuvo complicado y entre tres platos muy ajustadamente se decantaron por el presentado por Marisa, que comenta que es su marido quien ha cocinado la tortilla.

Carmen Iglesias, la presidenta de la asociación, explica que la alta asistencia se debe "al ambiente que tenemos y que la gente es una maravilla". "Es una oportunidad para que toda la gente del pueblo pueda estar junta, en un espacio común y hacer actividades juntos. Todo el mundo colabora y estamos como si fuéramos una familia", dice Iglesias. Esa familia llega a ser tan grande que muchas veces acaban recibiendo a vecinos de parroquias del alrededor, como de Sigrás, Uxes, o Caión. "Por la fiesta del cocido tuvimos más de 40 personas de fuera", señala.

Este año, sin embargo, la cita fue algo menos festiva por la falta de Virginia, una de las vocales de la asociación que falleció hace unos meses. "Era una compañera, amiga y voz para todos", dice Iglesias.

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