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Arteixo dice no a la planta de biogás en A Laracha y firma una declaración institucional unánime

La Corporación municipal muestra su rechazo al proyecto y el Concello confirma que ha presentado alegaciones ante la Xunta

Manifestación convocada por la plataforma Stop Biogás na Laracha.

Manifestación convocada por la plataforma Stop Biogás na Laracha. / CASTELEIRO

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Arteixo

El pleno de Arteixo aprobó este jueves una moción institucional —con el voto unánime de toda la corporación— para rechazar formalmente el proyecto de la planta de biogás promovido por la empresa Aratel en el lugar de Vista Alegre, en la parroquia de Soandres, en A Laracha. Con este acuerdo, Arteixo se suma de forma definitiva a la ofensiva legal y política que están coordinando los Ayuntamientos de la comarca contra esta industria diseñada para procesar hasta 63.500 toneladas anuales de residuos orgánicos.

El Concello de Arteixo ha presentado alegaciones oficiales ante la Xunta sosteniendo que el impacto de esta planta de tratamiento de residuos y producción de energía "supera ampliamente el ámbito del predio e incluso el del ayuntamiento en el que se asienta". La administración arteixana fundamenta su rechazo en que la industria ocupará unos 16.000 metros cuadrados con más de 25 construcciones, incluyendo dos digestores de 1.700 metros cuadrados cada uno y chimeneas.

El texto institucional aprobado por el pleno advierte de las graves afecciones ambientales, hídricas, paisajísticas y sociales que generará la actividad, además del riesgo por olores, emisiones contaminantes, tráfico pesado y las severas restricciones que impondría a las propiedades del entorno rural, como la imposibilidad de mantener usos ganaderos o forestales a ciertas distancias.

Por todo ello, la corporación insta a la Xunta a no declarar el proyecto como iniciativa empresarial prioritaria ni aplicarle ninguna vía de aceleración administrativa. Asimismo, reclaman al Gobierno autonómico la elaboración urgente de una normativa específica gallega que regule este tipo de complejos energéticos y que se estudie la suspensión cautelar de su tramitación en tanto no entre en vigor un marco legal concreto.

Ofensiva comarcal y vecinal

La declaración de Arteixo refuerza un frente institucional en el que el Concello de Culleredo también ha formalizado esta misma semana 16 alegaciones para exigir que se deniegue la autorización ambiental del proyecto. El alcalde cullerdense, José Ramón Rioboo, justificó la medida debido a la cercanía con su término municipal y alertó de los "efectos negativos sobre el bienestar" que provocarán el tráfico de 20 camiones diarios de 20 toneladas y los malos olores, recordando que la protección del medio ambiente incluye la salud humana.

Esta contundente respuesta política secunda la gran movilización ciudadana que mantiene en pie de guerra a la comarca bajo el lema "A Laracha non se vende". La plataforma Stop Biogás A Laracha, que recientemente reunió a miles de personas en una manifestación masiva, advirtió de que unas 500 familias residen a menos de tres kilómetros de la ubicación prevista y temen por la contaminación de la cabecera del río Anllóns. Además, denuncian el daño irreversible al patrimonio arqueológico, ya que la planta se proyecta sobre la Mámoa de Chousa Grande y a solo 500 metros del Castro de Santa Baia. Los alcaldes de A Laracha, Arteixo, Cerceda y Culleredo ya coordinan sus acciones legales para frenar la instalación de mutuo acuerdo.

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