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Ocio

Sada se queda este verano sin la piscina de Sargadelos por deficiencias "estructurales"

El Concello renuncia a su uso tras detectar carencias que comprometen la seguridad | La instalación ya permaneció cerrada el año pasado por desavenencias con Sargadelos

La piscina Pía do Loureiro, de Cerámicas do Castro.

La piscina Pía do Loureiro, de Cerámicas do Castro. / LOC_EXT

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Sada

La piscina de Cerámicas do Castro no abrirá al público este verano por daños estructurales en el vaso. La concejala de Deportes de Sada, Rebeca Mouriño, explicó en el último pleno que, a pesar de alcanzar un acuerdo con el grupo Sargadelos para el uso de la conocida como Pía do Loureiro, el Ayuntamiento ha renunciado finalmente a su apertura tras detectar los técnicos "deficiencias" que requieren de una "actuación de entidad" para abrir "en condiciones de seguridad".

En concreto, la edil se refirió a deficiencias en el sistema de bombeo, con una bomba que no funciona y otra que lo hace con dificultad; carencias en los filtros, que deben sustituirse e "indicios de deterioro estructural" en el vaso. "Siempre se apostó por abrir esta instalación, la voluntad del Gobierno municipal es clara, pero este verano no va a poder ser", lamentó la concejala de Sadamaioría.

Desacuerdos con el grupo Sargadelos

El Concello de Sada alcanzó en 2015 un acuerdo con el grupo Sargadelos para abrir al público la Pía do Loureiro, la singular piscina decorada con los pulpos entrelazados de Luís Seoane que fue construida en su día para uso de los trabajadores de Cerámicas de Castro y sus familias.

A pesar de la buena acogida de esta iniciativa y del éxito de asistencia, las discrepancias entre el Concello de Sada y el administrador único de Sargadelos, Segismundo García, privaron a los sadenses del chapuzón ya el pasado año, cuando la empresa rehusó a renovar el acuerdo por motivos que llegaron a esclarecerse. La negativa estuvo precedida de desencuentros con el Ayuntamiento de Sada por las alegaciones presentadas para ampliar la declaración de Bien de Interés Cultural a todo el conjunto de la fábrica de O Castro. Ya en 2024, estas tiranteces llevaron al grupo empresarial a rechazar una ayuda de 15.000 euros del Concello para realizar actividades en el Museo Carlos Maside.

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