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Urbanismo

La urbanización La Soleada de Meirás, en Sada, se salva de la piqueta tras 20 años: el juzgado decreta el archivo de la causa

La Justicia decreta el archivo de la sentencia de 2011 que anuló la licencia para la construcción de estas 24 viviendas de Sada tras renunciar la Xunta a reclamar su ejecución

Urbanización La Soleada, en Meirás (Sada).

Urbanización La Soleada, en Meirás (Sada). / JUAN VARELA / OPC

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Sada

La urbanización La Soleada de Meirás se salva de la piqueta. La Justicia despeja el futuro de este complejo residencial que ha permanecido dos décadas a la sombra del derribo y decreta el archivo de las actuaciones para cumplir la sentencia de 2011 que anuló definitivamente la licencia para su construcción por incumplir la normativa en suelo de núcleo rural. Lo hace después de que el Concello de Sada y la Axencia de Protección da Legalidade Urbanística renunciasen a alegar contra el procedimiento abierto por el tribunal de instancia para tener por ejecutado y cumplido este fallo, un trámite previo imprescindible para decretar el archivo definitivo del proceso.

La resolución judicial llega cinco años después de que la Xunta pidiese la ejecución del fallo que anuló la licencia para la construcción de esta urbanización de 24 viviendas. La solicitud de la APLU se realizó solo cinco antes de que venciese el plazo de prescripción y disparó las alarmas de los propietarios y del Concello, que alegaron sin éxito a la supuesta pérdida de competencia de la APLU para promover este incidente de ejecución por la nueva clasificación de los terrenos de la urbanización, que el plan general aprobado en 2017 cataloga como suelo de núcleo rural común, incluye en un área de actuación integral y remite a un plan especial para que las viviendas que resulten compatibles podrían obtener la legalización.

La Xunta se abrió entonces a “colaborar con el Concello de Sada” para alcanzar una “solución conforme a la legislación vigente” que evitase el derribo de esta urbanización, ejecutada al amparo de una licencia concedida en 2005 por el gobierno local presidido por Ramón Rodríguez Ares, que otorgó los permisos de primera ocupación antes de que la Justicia admitiese un recurso de la Xunta y el BNG —que pidieron sin éxito la suspensión cautelar de las obras— y anulase en 2011 las autorizaciones para su construcción por contravenir la normativa urbanística. Desde entonces, la urbanización ha permanecido a la sombra de la piqueta. A raíz de la apertura de un procedimiento para la ejecución forzosa del fallo, el Concello de Sada inició los trámites para modificar el plan general y ejecutar el fallo “de la forma menos lesiva” para los propietarios y el propio Concello, que podría enfrentarse a una reclamación patrimonial millonaria.

Otros frentes urbanísticos

En los últimos años, el Concello ha logrado esquivar varias reclamaciones patrimoniales por anulaciones de licencia, aunque todavía tiene abiertos dos frentes que podrían suponer un importante quebranto para las arcas municipales. En concreto, las órdenes de derribo de dos edificios que suman 58 viviendas situados en Camiño do Fiuchedo y Avenida Sada e Contornos. El Ayuntamiento intenta regularizar estas propiedades contrarreloj y se ha visto obligado ya a depositar 4,6 millones para responder de posibles urbanizaciones.

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