El precio de las roturas de tuberías de agua en la comarca de A Coruña: 1,6 millones al año y respuesta en menos de una hora
La empresa pública establece un protocolo detallado que exige la disponibilidad de equipos de reparación las 24 horas del día, los 365 días del año, para atender incidencias en la red

Trabajos de reparación de la rotura de una tubería en la zona de Alcampo, el pasado diciembre. / Carlos Pardellas
La red de saneamiento y abastecimiento del Concello de A Coruña cuenta con una red de tuberías que recorren más de 350 kilómetros bajo su subsuelo, lo que deja una media de 1,45 metros de tuberías por habitante. Para mantener esta red, así como el abastecimiento de Arteixo, Culleredo, Oleiros, Sada, Cambre, Bergondo y Carral, Emalcsa ha sacado a licitación el contrato para la conservación, reparación y mantenimiento de las infraestructuras de agua y alcantarillado bajo su gestión por un valor estimado de cinco millones de euros. Al concurso solo se ha presentado una empresa, Manuel Rivas Boquete SL.
El contrato, de 36 meses de duración, desgrana en sus pliegos el modo de proceder de Emalcsa y su subcontrata ante una avería en la red. Así, fija que el adjudicatario deberá poner a disposición de la empresa municipal dos grupos de reparación "todas las horas y días del año" y que estos deben estar localizables de forma que se permita su incorporación inmediata al trabajo.
Para los trabajos ordinarios no programables, el grupo de reparación dispone de una hora a partir de la notificación de la incidencia por parte de Emalcsa para personarse en el lugar de la avería con un equipo constituido por una retroexcavadora o minirretroexcavadora, en función de la ubicación, así como por un camión con grúa equipado con cuchara de carga. En los extraordinarios, que suelen estar relacionados con las tuberías de mayor diámetro, el adjudicatario, según establece el pliego, deberá dedicar "toda la maquinaria, medios auxiliares y equipo humano que se requiera". El equipo mínimo en este caso, que deberá movilizar en un plazo no superior a dos horas, incluye dos grupos de reparación, dos soldadores homologados, dos retroexcavadoras y otras tantas minirretroexcavadoras, dos camiones basculantes con grúa equipados con cuchara de carga, una bomba de achique, un grupo electrógeno, una torre de iluminación, vallas suficientes para delimitar la zona de trabajo y pasarelas para los desvíos de tráfico peatonal.
Además, a la hora de cobrar estos trabajos, no es lo mismo que las reparaciones se realicen entre semana que sábados, domingos, festivos o en horas nocturnas (de 22.00 a 8.00 horas), en los que los precios se incrementan un 25%. El incumplimiento de estos aspectos, bien en tiempo o bien en medios, se considera condición esencial y será causa de resolución del contrato.
Recursos humanos
En materia de personal, Emalcsa requiere a la futura concesionaria del servicio de reparaciones la designación de un delegado que actuará como enlace entre la empresa y los trabajadores de la contrata. Será el encargado de definir los medios humanos y materiales necesarios para acometer los trabajos. La empresa municipal, por su parte, podrá requerir las acreditaciones del personal que intervenga en las actuaciones para certificar su idoneidad. También está entre sus competencias la de obligar al adjudicatario a sustituir a un trabajador si ve que éste no cumple, a pesar de que los empleados no guardan ningún tipo de relación laboral con Emalcsa. "El trabajador deberá preservar la buena imagen de Emalcsa y mostrar una conducta acorde con el servicio público que está prestando", remarca la compañía en sus pliegos.
Otra de las obligaciones que impone la firma pública a la adjudicataria del contrato es contar con un local en la ciudad "o a una distancia inferior a quince kilómetros del punto más alejado" de A Coruña. Además, de cara a garantizar la correcta reposición de los pavimentos de acera afectados por las actuaciones, deberá garantizar que dispondrá de cada una de las diferentes tipologías existentes en la zona de actuación. El plazo para la reposición de las zonas peatonales afectadas es de tres días desde la finalización de la reparación, mientras que en el caso de pavimentos asfálticos indica que se garantice "en el menor plazo posible", al igual que con las marcas viales y el mobiliario urbano, con un límite de diez días naturales desde que se subsana la avería.
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