Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Preocupación entre los ganaderos y agricultores de la comarca de Betanzos por la caída del caudal en los ríos

Tres concellos de la montaña decretan restricciones o piden reducir los consumos ante la caída de las reservas | Curtis prohíbe regar huertas y jardines y pide "máxima responsabilidad en el consumo"

Estado actual del caudal del río Mandeo a su paso por Teixeiro.

Estado actual del caudal del río Mandeo a su paso por Teixeiro. / LOC

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Curtis

La caída del caudal de los ríos de la comarca de Betanzos ha llevado a los concellos de Aranga, Irixoa y Curtis a hacer un llamamiento al consumo responsable o decretar las primeras restricciones del verano en el consumo de agua. Las más severas, las del Ayuntamiento de Curtis, que emitió este jueves un bando en el que establece una serie de medidas "urgentes" ante el descenso de las reservas. Entre otras, la prohibición de regar huertas y jardines, tanto públicos como privados, y de llenar piscinas, lavar coches y limpiar con manguera fachadas, terrazas, patios o aceras. En el ámbito doméstico, los tres concellos ruegan la "máxima responsabilidad" para evitar medidas más restrictivas. "La colaboración de todos es vital para evitar cortes en el suministro", advierten.

La bajada del caudal en ríos como el Mandeo ha disparado las alarmas entre ganaderos y agricultores de la comarca brigantina, que ven en riesgo la viabilidad de sus explotaciones. Los técnicos de Medio Ambiente de la Xunta inspeccionaron esta semana la zona de captación del municipio de Curtis y del parque empresarial de Teixeiro y constataron la llamativa caída del caudal en un tramo que registró recientemente un grave problema de contaminación que provocó la muerte de más de trescientas truchas.

Agricultores de la zona alertan de la existencia de tramos anchos del río Mandeo en los que el agua no alcanza el metro de profundidad y avanzan su temor a que la situación obligue a decretar restricciones que pongan en jaque los cultivos o tareas esenciales para el mantenimiento de las explotaciones ganaderas, como el abastecimiento de las vacas o los obligados servicios de limpieza de las granjas.

Un tramo del río Mandeo a su paso por Aranga.

Un tramo del río Mandeo a su paso por Aranga. / LOC

Ganaderos de la comarca advierten de que una vaca lechera tiene que ingerir a diario más de ochenta litros de agua, una cantidad que se incrementa en verano y a la que hay que sumar, además, el agua necesaria para la limpieza de las instalaciones. Las restricciones en el consumo del agua por la sequía y la caída de las reservas hacen peligrar además a medio plazo los cultivos de maíz, que obligará a comprarlo en un contexto marcado por la caída de la producción de cereales, con el consiguiente incremento de los costes para las explotaciones.

Necesidad de estudiar alternativas

La caída del caudal de los ríos de la comarca ha causado sorpresa entre los agricultores y ganadores, que recuerdan que hace escasos cuatro meses la Xunta presumía de los buenos niveles y que se establecieron ya hace semanas medidas de restricciones de consumo por la prealerta de sequía.

Para garantizar la viabilidad de las explotaciones, los afectados ven preciso diseñar alternativas, un reparto equitativo de los recursos hídricos entre la industria y el sector primario y facilitar la reutilización del agua. El reciclaje de este recurso es, precisamente, una de las medidas que recomiendan los concellos en sus bandos, pero los agricultores y ganaderos ven preciso eliminar "trabas" administrativas. Entre otros obstáculos, apuntan a los requisitos que se exigen para establecer dispositivos que permitan recoger el agua que cae por los invernaderos cuando llueve. Apelan también al exceso de burocracia para establecer captaciones de agua.

Tracking Pixel Contents